COMO se encargaba de recordarnos una oportuna carta publicada la semana pasada bajo el título "Oferta válida para Península y Baleares", cuántas veces desde Madrid se relega a Canarias a la categoría de colonia en la práctica, aunque "de iure" siga siendo parte del territorio nacional. Cuántas pruebas necesitarán algunos ingenuos para caer en la cuenta de que, a efectos de derechos, se nos trata como a ciudadanos de segunda en aspectos comerciales, académicos, de viajes, del mundo empresarial, etc., etc. por la insalvable distancia geográfica que nos separa del territorio continental y que el Estado no está dispuesto a neutralizar más allá de esa insuficiente subvención a los billetes de barco y avión, todavía demasiado caros para la mayoría de los isleños...
Ahora, en el último momento de la campaña electoral, viene Coalición Canaria, el único nacionalismo con cierta fuerza del Archipiélago, a hablar de "nación canaria". Ahora se da cuenta de que ése es el estatus político que podría liberarnos de esos corsés y ataduras que padecen las Islas bajo la tutela de un Estado ajeno política y administrativamente, aunque represente a una colectividad con la que nos unen lazos culturales, afectivos y de otro tipo. Y con esto no estamos ni sugiriendo ni desaconsejando el voto para nadie; simplemente, hablamos de Canarias y de Tenerife, la irremediable futura capital del Archipiélago, condición que, hoy por hoy, no le puede arrebatar ninguna isla.
Lo único que queremos destacar es que Coalición Canaria representa en la actualidad a Tenerife y a Lanzarote, a Fuerteventura y a La Palma... a todo el Archipiélago, incluida Canaria, pero que esta última decidió en su día apoyar a los partidos nacionales como el PP y el PSOE, y queremos que eso lo recuerden nuestros lectores. En Las Palmas siempre han votado lo que les conviene, es decir el apoyo a esos partidos que, viniendo de Madrid, tienen en esa isla sus mandos principales del Archipiélago; allí es donde elaboran sus estrategias y de donde parten las órdenes para el resto de las islas. Y eso lo debe saber la gente de esta tierra. Porque si un día, que creemos próximo -porque es inevitable que así sea-, Canarias puede ejercer su plena soberanía, también tendrá sus propios partidos representando todo el espectro ideológico: conservadores, liberales, progresistas..., pero dentro del ámbito canario. Hasta fuerzas minoritarias habrá. Como las que hay ahora, que no tienen una representatividad digna de mención, pero algunas molestan, vaya si molestan. Alguno de estos partidos es capaz de tener en jaque a toda una isla, como ocurre en Tenerife con el caso de Sí se Puede, una fuerza ecologista que tiene la sartén por el mango en Granadilla, que es tanto como decir en el polo de desarrollo industrial más importante de la isla. Allí, el único concejal de ese partido marca lo que puede y no puede hacer una alcaldesa que se dice nacionalista, y cuyo programa se basa en impedir la construcción del puerto industrial y una planta regasificadora, ambos necesarios para crear puestos de trabajo y riqueza. Y aquélla no sólo acata sino que, además, no admite las críticas a su gestión en este aspecto y toma represalias al más burdo estilo bananero con el único medio de comunicación que denuncia esta situación bochornosa. ¿Y cómo lo hace? Pues, como se decía, de la forma más grotesca que sabe: da órdenes a su concejal de Comunicación, Juventud y otras cosas para que el Ayuntamiento de Granadilla inserte su publicidad institucional sólo en los medios que callan y acatan, y se la niega a quienes, como EL DÍA, critican y ponen al descubierto que un cargo de CC actúa contra la voluntad de su partido y éste se lo permite. Todo por estar en el machito, del que desalojó a un alcalde con el que no hubiera podido nunca de no aliarse con otros.
Fuente Editorial El Día, 05-03-08
Sin comentarios, sólo que articulitos como éste, verdaderamente, nos hacen pensar que por el momento no tenemos que arrepentirnos ni de un punto ni de una coma de lo que dijimos en su momento sobre la necesidad de pactar contra el caciquismo: