Eustaquio
Villalba Moreno
Portavoz de ATAN
En 1986, con motivo del paso del cometa Halley, el Instituto Astrofísico
de Canarias (IAC) reunió a unas sesenta mil personas en las Teresitas.
La consecuencia fue un monumental atasco que no permitió salir
a la multitud hasta las primeras horas de la mañana. La playa
se convirtió en un basurero, el fondo de la bahía se llenó
de latas, botellas y plásticos; fue, claramente, la evidencia
de lo inadecuado de las playas para acoger concentraciones multitudinarias.
Sin embargo, en mayo de 1993 el Ayuntamiento y la Demarcación
de Costas volvieron a permitir la celebración de un encuentro
multitudinario en Las Teresitas con motivo de un festival de salsa que
se llamó Amanecer Latino. Las consecuencias fueron, comparadas
con las que tuvo el Bienvenido míster Halley del IAC, mucho peores.
La Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN)
presentó en su momento un escrito de denuncia que concluía
con estas palabras: "El concierto de salsa en Las Teresitas es
una iniciativa privada innecesaria, y un profundo error que sea admitido
por organismos públicos. Y después del Amanecer ¿Qué?...".
La respuesta de las instituciones públicas la conocemos: el disparate
del macroconcierto anual de Son Latinos en la playa de Las Vistas de
Los Cristianos. Otra iniciativa privada financiada con dinero público
que incumple la legalidad, perjudica al sector turístico y comercial,
daña la playa y beneficia a unos pocos a costa del dinero de
todos. Y no es poco dinero, según la empresa organizadora, este
festival nos cuesta 906.927 euros (150 millones de pesetas). La empresa
responsable no arriesga un euro -todos los gastos están cubiertos-
y, sin embargo, gana un montón de dinero.
El Gobierno de Canarias aporta 300.506
euros. El Cabildo de Tenerife destina el triple de dinero a este festival,
156.263, que a financiar los proyectos del Museo de Ciencias Naturales.
El Ayuntamiento de Arona es, proporcionalmente, el más generoso
pues paga directamente 90.151 euros y asume los gastos de limpieza,
policía municipal, protección civil, etcétera.
¿Qué otro evento cultural recibe tanto dinero y atenciones
del ayuntamiento? Lo más curioso del caso del informe económico
del Son Latinos, que presenta Guaguas Producciones, es que aparece como
donación de empresas de la zona, sin más aclaración,
la cantidad de 270.455 euros. ¿Tan sobrados de capital están
los empresarios de la zona? ¿Tienen todas sus necesidades empresariales
y sociales cubiertas? ¿No reciben nada a cambio de su aportación?
¿Qué empresas son tan generosas? Las que no aparecen en
el documento económico de Guaguas Producciones son las empresas
patrocinadoras ¿No aportan dinero? ¿No cobran los derechos
televisivos? ¿A quién beneficia la concesión de
los quioscos? ¿Dónde va el dinero de la publicidad?
Los contribuyentes hemos pagado 5.908
euros a los presentadores del espectáculo. El viaje de los organizadores
para asistir en Florida a la entrega de los premios Grammys latinos
y de un stand en la feria del Ocio Digital en Madrid, costaron lo mismo:
18.030,36 euros cada uno. ¡Qué rara coincidencia! El Gabinete
de Prensa de Son Latinos tiene un presupuesto de 6.000 euros; no es,
por tanto, la falta de dinero por lo que los contribuyentes estamos
desinformados, es que el dinero se lo gastan en publicidad presentada
como información. No aceptan críticas y responden, cuando
lo hacen, con descalificaciones y anuncios de querellas. Hace unas semanas
Diario de Avisos publicaba una información elaborada por la Agencia
Canaria de Noticias (ACN) que ponía en evidencia la oscura trastienda
del Son Latinos. Las presiones que hicieron los directivos de Guaguas
Producciones para que esta información no se hiciera pública
tuvo un éxito relativo, algunos medios cedieron y ocultaron este
informe a sus lectores.
Una veterana emisora de radio fue mucho
más allá y no sólo ignoró esta información,
sino que intensificó los insultos y las descalificaciones contra
ATAN y sus socios. Y, para burla de la ética periodística,
no han accedido a que podamos dar a conocer a los oyentes las razones
y argumentos que avalan nuestra denuncia.
Cada vez resulta más claro lo
que se esconde detrás de Son Latinos: el sustancioso negocio
de una empresa periodística apoyada por unos políticos
que ven normal sacar dinero de los presupuestos de Educación
y de Sanidad para pagar fútbol televisado. Así se entiende
que financien generosamente un macrofestival que perjudica la imagen
turística de la isla pero beneficia el bolsillo de sus amigos.
A cambio, estos periodistas y empresarios dan un trato preferente a
sus protectores en sus medios de comunicación y, por el contrario,
silencian las denuncias y denigran las opiniones opuestas. Se sienten
(con razón) tan arropados por los políticos del Cabildo
de Tenerife y del Gobierno de Canarias que utilizan el salón
noble del cabildo y la presencia de los representantes de las instituciones
para anunciar querellas criminales. Pero, ¿dónde está
la muy anunciada y publicitada querella? ¿Por qué no responden
a la información de la agencia ACN? ¿Por qué no
han aceptado un debate público y con documentos delante? La razón
es simple: muchos trapos sucios saldrían a la luz.
Nuestras informaciones sobre este asunto desde: Wladimiro:
"Todavía tengo un sueño"