Continúa don Eladio, el alcalde de Arico, confiando en un fantástico viaje "todo-pago" que piensa organizar con vecinos y autoridades del pueblo a ver incineradoras por ahí para que la gente se desengañe de que es algo bueno.
No es la primera vez que lo hace. Para justificar las bondades de la ampliación del vertedero, hará como unos cinco años, ya se fue para Madrid con media corporación municipal y el presidente de una asociación de vecinos. Claro que entonces lo que vendía era reciclaje, compostaje... y no los llevaron a ver la incineradora que también existe allí y que ha tenido que cerrarse en varias ocasiones por sobrepasar valores prohibidos de contaminación pese a ser una de las más modernas.
Lo curioso de la idea de don Eladio es que no es ninguna novedad. Existe un documento que intenta explicar en qué consiste esto de la incineración y que, haciendo un poco de historia, narra un divertido episodio acaecida en Estados Unidos a principios de la década de los 80 cuando éste método de tratamiento había sido puesto en cuestión. Traducido dice más o menos así:
"... En lo que respecta a incineradores para la basura municipal, la situación en los EE.UU. era levemente diferente. 364 plantas funcionaban allí desde 1969. En 1970 nuevas regulaciones fueron publicadas considerando la protección contra la contaminación atmosférica, llamada acto Clean Air. Una ley más terminante dio lugar a la parada de la mayoría de los incineradores. En 1979 solamente 64 incineradores estaban trabajando.
Sin embargo, al contrario que en la Europa Occidental en donde en los años 80 el mercado para los incineradores de residuos se derrumbó rápidamente, en los EE.UU. las plantas comenzaron otra vez a despertar interés.
Muchos políticos en el U.S. fueron persuadidos ea principios de los 80 que los europeos tenían una historia sin problemas con los incineradores de residuos y que la tecnología era popular entre los ciudadanos y los funcionarios. Este mensaje iba unido generalmente con un viaje todo-costo-pagado a un determinado número de plantas europeas que aparecían chillonamente limpias. Nunca se les llevó a hablar con los ciudadanos afectados o los activistas locales, ni se les invitaba a ver alternativas de gestión de residuos".
Este documento completo, aunque en inglés, lo puedes encontrar en:
http://www.no-burn.org/actionkit/incineration.html
La única diferencia significativa que nos encontramos con el caso del viaje de don Eladio al País de las Maravillas radica en que en el caso de Estados Unidos estos viajes eran pagados por las empresas promotoras de la incineración. Aquí les llevamos pagando viajes a estos tíos de nuestros bolsillos a cuenta del tema de la basura que ni se sabe. Hasta don José Segura se dedicó a viajar por Europa a principios de los años 80 para traernos el PIRS del que disfrutamos ahora. Guisado, Melchior y Eladio se han recorrido Europa entera, hasta hay por ahí una noticia en prensa que dice que Eladio se fue a Estados Unidos y, por lo visto, todavía no tienen claro nada. Otros pensamos que claro si que lo tienen, lo que quizás no tengan es la suficiente honestidad para defenderlo a un año vista de un proceso electoral como el que hemos vivido.