Muchas veces uno odia, se los digo de verdad, que los hechos confirmen muchos de los argumentos que venimos desgranando desde esta web desde hace ya cinco años y medio. Argumentos que, en muchos casos, nos han llevado a padecer las iras de una especie de progresía que anda por ahí y según la cual en último extremo todos los que aspiramos a cambiar algo tenemos que echarnos a los brazos de una cosa que se llama el PSOE.
Porque yo tengo perfectamente claro, meridianamente claro, que a pocos meses de las elecciones el tal ZP nos ha metido una puñalada trapera de mil pareces de narices a un montón de gente, mucho más que a mí a toda esa gente de bien que se dejó engañar y que le dio el voto a semejante payaso. Y el voto de los parlamentarios del PSOE a favor de una legislación contra la inmigración de carácter neonazi (creo que algún socialista con dos dedos de frente tuvo la vergüenza de no levantar la mano para apoyar eso) que, en un hecho sin precedentes, unió las voluntades de la extrema derecha fascista europea con los socialistas españoles del 'talante'. Motivo más que suficiente como para que el tal ZP presente su dimisión irrevocable al Rey y que gobierne el que defendía cosas parecidas, aunque no tan bárbaras, antes de las elecciones. U otro socialista, menos este individuo que se te saltaban las lágrimas oyéndole hablar de toda su mierda de solidaridad hacia los 'pobres inmigrantes'.
Y yo no voy ahora a pedirle perdón ni a Andrés Chaves, ni a Jorge Vargas, ni a Peytaví, ni a Pepito Rodríguez, ni a Mateo López... porque desde aquí nos enfrentamos radicalmente a la manifestación xenófoba que, entre otras cosas, consiguió pasear y convertir en protagonista a los muchachos de Democracia Nacional por las calles de Santa Cruz. Otra cosa es, aunque nosotros nunca defendimos tesis alguna del PSOE sino las nuestra propias, que puestos a poner calificativos a alguien -que tampoco es que se trate de eso- no cabe la menor duda que lo que ha venido a demostrar el PSOE con su apoyo a la 'directiva de la vergüenza' es de una inmoralidad, de una desvergüenza y de un descaro político tal que supera con creces a la que en su momento pudieron haber demostrado los que encabezaban, o cerraban, la manifestación neonazi que padecimos en Santa Cruz aquel 29 de octubre del 2006. Ni Pepito Rodríguez, ni los de Democracia Nacional en sus mejores sueños, pensaron verse a estas alturas con una herramienta tan criminal contra el inmigrante en Europa de los mercaderes. Pero ahí está, gracias a esa gran estafa que en España y en Canarias se llama Partido Socialista Obrero Español, entre otros.

22-06-08 El PSOE y el voto de la vergüenza 
La Plataforma Tod@s somos migrantes INFORMA
El Parlamento Europeo aprobó este miércoles, con los votos a favor del
PSOE, la nueva directiva de Retorno para inmigrantes, un documento que
permitirá a los Estados de la Unión Europea retener a los extranjeros en
situación irregular por un plazo de hasta 18 meses y sin necesidad de
juicio. Varias ONG, como Amnistía Internacional, denuncian que la nueva
norma viola los Derechos Humanos de los inmigrantes.
David Fernández
La nueva directiva ha sido respaldada por 369 europarlamentarios, frente a
197 votos en contra y 106 abstenciones. Entre los que se han decantado a
favor de la medida encontramos a los miembros del grupo popular europeo
así como a los liberales. Los socialistas se dividieron. De un lado, los
que gobiernan en sus respectivos paíes, como el PSOE en España,
propusieron algunas enmiendas pero apoyaron el texto. Del otro, los que
permanecen en la oposición, como los socialistas italianos se opusieron a
la nueva norma. Por su parte, El grupo de los verdes y el de Izquierda
Unitaria también votaron en contra.
Además de establecer un plazo de detención de un año y medio para los "sin
papeles", la nueva directiva establece un sistema casi de coacción. Si las
autoridades detienen a una personas en situación irregular, le darán entre
siete y treinta días para abandonar el país, lo que ha sido llamado como
retorno voluntario. En caso de que la persona no se marche, se expondrá a
18 meses de reclusión en un centro de internamiento y la posterior
expulsión forzosa, con la prohibición para volver a Europa en un plazo de
cinco años.
Así mismo, la nueva política aprobada por la Unión Europea permitirá
detener a los menores no acompañados e incluso a familias enteras.
Violación de los Derechos Humanos
La mayoría de ONG´s vinculadas a la inmigración y a la defensa de los
derechos fundamentales han denunciado que la nueva directiva europea viola
los Derechos Humanos de los inmigrantes.
Es el caso de la Red Euromediterránea de Derechos del Hombre, una entidad compuesta por 80 organizaciones no gubernamentales de treinta países
europeos y ribereños del Mediterráneo. La Red señaló este lunes que la
norma "no garantiza el respeto de los derechos fundamentales".
Igualmente Amnistía Internacional se ha declarado "profundamente
decepcionada" por la decisión de la Eurocámara, ya que la nueva directiva
no contempla "suficentes garantías". De un lado, "no garantiza el retorno
de los inmigrantes irregulares de manera digna y segura", apunta la ONG. Y
del otro el período de detención de 18 meses es "excesivo".
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¿Qué cambiará con la aprobación de la directiva europea sobre inmigración?
Finalmente la Unión Europea ha votado a favor de endurecer las condiciones
de los 'sin papeles' a través de la directiva de retorno de inmigrantes
que hoy se ha aprobado en Estrasburgo. El texto ha salido adelante sin
introducir ninguna de las enmiendas que se habían propuesto. España, que
desde un principio se ha mostrado a favor de una legislación común, será
uno de los países en los que más se notará el endurecimiento de las leyes.
Manuel Lérida (EFE)
El endurecimiento de las medidas sobre inmigración se ha planteado como
una salida para algunos países por la crisis económica que se vive en la
actualidad. Los gobiernos francés e italiano son algunos de los que se han
posicionado más a favor durante el debate de la ley, que se ha aprobado
con 367 votos a favor, 206 en contra y 109 abstenciones. Finalmente, las
posturas 'más duras' de la UE han conseguido que la directiva salga
adelante.
Periodo de retención
El texto marca en seis meses el máximo de tiempo que los inmigrantes en
situación irregular pueden estar en centro de retención. Sin embargo,
también recoge la posibilidad de que este periodo se alargue hasta 18
meses, uno de los aspectos que más polémica ha suscitado. Esta medida
podría llevarse a cabo si se desconoce la procedencia de los inmigrantes y
se necesita más tiempo para averiguarlo, si las autoridades de los países
de origen no cooperan en los procesos de repatriación.
Actualmente, en España el periodo máximo de retención es de 40 días. Si en
ese tiempo no se ha llevado a cabo la repatriación, los inmigrantes
abandonan el centro de retención con una orden de expulsión del país. Esto
lleva a que se encuentren en una especie de 'limbo' legal puesto que no
pueden obtener los permisos de trabajo y residencia pero tampoco se les ha
podido repatriar.
En principio, España no tendría por qué aumentar el tiempo máximo de
retención aunque el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ya
anunció que este plazo aumentaría, aunque no se está barajando la
posibilidad de marcar como máximo los seis meses que recoge la directiva.
"La tendencia es armonizar las políticas y la experiencia nos dice que
estas directivas sirven como excusas para el endurecimiento de las
medidas" indica Mauricio Valiente, secretario general de la Comisión
Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Sin embargo, aunque esta medida
pueda endurecer las condiciones para los inmigrantes en países como
España, también supone una cierta garantía en otros lugares. Siete países
europeos, entre ellos Reino Unido, Suecia y Dinamarca, no tienen ningún
límite para la retención de inmigrantes.
Prohibición de entrada en la Unión Europea
El texto de la directiva establece un periodo de cinco años en los que los
inmigrantes que sean repatriados no podrán ingresar de nuevo en la Unión
Europea. Objetivamente, no tener visado para entrar en un país no es un
delito, sino que se trata de una 'falta administrativa' por eso desde CEAR
consideran que esta medida supone una "estigmatización y criminalización"
de los inmigrantes.
España puede prohibir la entrada a un inmigrante que haya sido repatriado
durante un máximo de 10 años pero la decisión debe responder a un
principio deproporcionalidad, es decir, que se tomará teniendo en cuenta
si se han cometido infracciones graves o si existe reincidencia.
La situación de los menores
Uno de los aspectos que más ampollas ha levantado es la posibilidad de que
los menores no acompañados puedan ser ingresados en centros de retención.
Si bien es cierto que el texto de la directiva sólo contempla esta
posibilidad en sólo como un recurso excepcional, las asociaciones de
defensa de los inmigrantes han puesto el grito en el cielo. "El simple
hecho de que se baraje esta posibilidad nos parece rofundamente negativo
porque supondría introducirlos en una especie de 'guetos' en vez de
intentar buscarles una estabilidad familiar", indican desde la CEAR.
Decisión administrativa
Desde el momento en el que entre en vigor la directiva, las órdenes de
retención podrán ser dictadas por autoridades administrativas o
judiciales. Hasta ahora, este tipo de decisiones sólo podían tomarse desde
los juzgados, que ahora tendrán 72 horas para ratificar la decisión si se
toma desde las administraciones. Los países miembros proporcionarán
asistencia legal gratuita a los inmigrantes sin recursos si así lo recoge
su legislación nacional. Éste fue uno de los aspectos más polémicos
durante la negociación porque algunos países querían que esta asistencia
fuera obligatoria. Finalmente, cada uno de los Estados miembro decidirá
cómo afronta este punto.

Tu Cristo es judío.
Tu escritura es latina.
Tus números son árabes.
Tu democracia es griega.
Tu equipo de música es japonés.
Tu balón es de Corea.
Tu videoconsola es de Hong Kong.
Tu Camiseta es de Tailandia.
Tus estrellas futbolísticas son de Brasil.
Tu reloj es suizo.
Tu pizza es italiana.
¿Y… tú eres el que mira a ese trabajador
inmigrante como un despreciable extranjero?