Hombre, pues qué quieren que les diga, que en parte me alegro que el señor Melchior haya tenido a bien hacer una chapucilla para que algún loco que quede por ahí todavía, que sorprendentemente aún los hay, al que se le ocurra jugarse la vida para coger la guagua en una supuesta parada que se encuentra en el Polígono Industrial de Güímar (y digo supuesta porque las guaguas paran pero no está ni señalizada acaso porque hasta a ellos le da vergüenza la cosa) al menos disponga de unas escaleritas y no tenga que medio trepar por un empinado terraplén que, cuando llueve, estamos hablando de barrizal.
Algo es algo, después de 30 años que debe llevar ese polígono ahí -o más- no cabe duda de que se trata de todo un detalle. Bueno, verdaderamente lo que llevaba eso es una rampita en dos tramos, pero tampoco vamos a ponernos exigentes aunque la escalera no cumpla con normativa de seguridad alguna. Qué más da, el verdadero peligro es esperar la guagua al borde de esa autopista y sin protección, de momento, que todo se andará. Supongo, aunque de momento supongo que tendremos que ahorrar para pagarles los aparcamientos subterráneos que ellos se han hecho delante de la puerta del Cabildo para uso privado en suelo público. Eso después de suprimir la parada de la 015 porque les molestaba no sólo al éxito del tranvía sino a la entrada de sus aparcamientos, que no se creerán ustedes que éstos se van a mezclar con la chusma en una guagua.



07-08-08 Los penúltimos 'militantes' de la guagua, con dos cojones
