La última en Tenerife es ese agujero que entre todos le han permitido hacer a un hotel en
Playa Paraíso
(Rodríguez Fraga, Marqués de Adeje) para que los inquilinos del hotel bajen directamente a la playa
en ascensor mientras los nativos tienen que dar unas vueltas del carajo. Asombroso pero real como la vida misma.