Al tipo que tiene Manuel Concepción, el palmero que dirige el C.D. Tenerife, todos los días a primera hora (en el momento del día de tráfico más intenso) reponiendo o colocando conos nuevos, clavándolos al suelo para que no se los lleve el viento, en la obrita que le ha adjudicado Melchior de acondicionamiento de la cuneta de la TF-1 desde Arico hacia el Sur (obrita pero de unos cuantos millones de euros) habría que ponerle alguna medalla aunque a mí no me pregunte cuál. Y lo digo porque uno, que tampoco es que le tenga especial apego a la vida terrenal, no haría una maniobra semejante a no ser que alguien me esté apuntando con una escopeta de cartuchos.
Porque el caso es que Traysesa, la afortunada empresa que se lo lleva casi todo también, comenzó la obra así como muy dignamente, colocando barreras continuas de plástico llenas de agua. aunque el tema fue que no duraron un asalto porque sobre todo los camiones acababan con ellas que da gusto ante el estrechamiento de la vía, y poco tiempo después se pueden encontrar auténticos vertederos improvisados de los restos de estas barreras por varios sitios. Y no deben ser muy baratas porque el palmero ha decidido que lo mejor es poner a un tipo a clavar conos en el suelo al borde de la autopista y que sea lo que Dios quiera. Más barato, por lo visto, le sale la cosa y este para perras es como un cochino para cáscaras.
Pero acaso esa es la anécdota, aunque yo creo que nada normal ni sensata, porque la desgracia que acarreamos en esta Isla viene de la mano de la mala planificación de casi todo aquello que tiene que ver con el uso que le damos a las perritas públicas. Y es que esta obra ha comenzado poco después de que se terminaran de vallar todos los márgenes de esa autopista convirtiéndola en una especie de circuito de carreras pero sin espacio suficiente en los arcenes como para que se refugie un vehículo en apuros. Que ya hemos dicho aquí que esa fue la causa del accidente más grave de tráfico que haya habido nunca en esta tierra, pero que lamentablemente no fue de utilidad para que los 'responsables' tomasen buena nota de la gravedad y el peligro que representa la falta de arcenes suficientemente amplios. De ahí que ahora Traysesa haya tenido que reducir significativamente el ancho de los carriles de circulación para poder trabajar con ciertas garantías en los márgenes. Con el evidente peligro, por otra parte, que ello representa para conductores y para trabajadores de la propia obra. Vamos, otra chapuza que, además de un montón de dinero, no dejará de darnos disgustos en el futuro sin ningún género de dudas, disgustos de los que no nos podemos dar por 'salvos' ninguno de los usuarios de esa importante vía don tren o sin él.









El principio de la obra colocaban este tipo de vallado de plástico por el que levantaban los camiones a las pocas horas de ser colocados.

La señora se juega la vida literalmente para cambiar la rueda porque el vallerío indiscriminado no ha tenido en cuenta la necesidad de arcenes o arrimaderos adecuados


A éste se le pinchó la rueda trasera derecha y al intentar inútilmente echarse fuera de la autopista levantó por todo el lateral del coche y aún así se quedó un metro por dentro.

Sin embargo los del Cabildo sí se que protegen, como ahí tienen un punto de control de tráfico que tienen que visitar de vez en cuando para hacerle el mantenimiento, lo tipos se han echo su arrimadero con el consiguiente riesgo para el resto de los usuarios por la curvatura de la valla. No saben nada.

Miren ustedes el peligro que representa cualquier rescate en esa autopista
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