De las argumentaciones y/o propuestas que utilizó el Cejas y sus muchachos, para justificar por qué el PSOE de Tenerife anda por ahí diciendo unas cosas en los congresos y otras en las instituciones donde tienen representación, me quedo con dos perlas.
La primera es que consideran, estos fachas redomados, que el Ayuntamiento no debió concederle, por lo visto, una subvención a la plataforma ciudadana contra el puerto de Granadilla, pese a estar legalmente constituida y cumplir con los requisitos de la convocatoria, porque no comulgan con sus ideas desarrollistas que, a las primeras de cambio, han puesto a Granadilla en los primeros niveles de paro de la Isla una vez que el bloque pinchó. Vamos, lo de esos 'cerdos que podían volar', como muy bien definió la situación no hace mucho el Financial Times.
Esa es una, de unos individuos que para más inri se autodenominan progresistas, socialistas, obreros y no sé cuántas leches más. La otra es que propusieron, aunque no prosperó porque hasta al PePe se le encendió una luz, que el Pleno le prohibiera a la alcaldesa llevar a cabo iniciativa legal alguna que pudiera perjudicar el desarrollo de las obras del puerto de Granadilla. Vamos, que el juramento ese que hizo cuando tomó posesión como autoridad pública, el de cumplir y hacer cumplir la Ley, no era aplicable en el caso de que detectara alguna irregularidad en las obra del puerto. Que mirara respetuosamente para otro lado, como quien dice.
Y claro que, de haberse aprobado esa propuesta, nos encontraríamos ante un caso insólito aún en las repúblicas bananeras más consolidadas (no porque no se haga habitualmente con los grandes pelotazo, sino porque se reconozca y se den indicaciones institucionales de que se haga), además de ante un acuerdo plenario preludio de la consumación de media docena de delitos tipificados en el Código Penal. Y claro que cuando el PSOE de Granadilla le recrimina a Carmen Nieves que le haya hecho cumplir a Unelco con la Ley, y esperar por la licencia como a cualquier hijo de vecino, está poniendo en evidencia los intereses que defiende y lo que ellos entienden por 'estado de derecho'. Y claro que tiene que ser jodido dejar el poder con el chiringuito que se tenían montado en ese Ayuntamiento, con negocietes a cual más escandaloso.
Y como quiera que he presenciado ese pleno, y como quiera que hace unos días pedía desde aquí a Antonio Cabrera que se replanteara ese pacto a la vista de la miserable utilización del PePe de las falsas expectativas de empleo con el Crimen de Granadilla, es por lo que hoy he de decir que la prioridad para ese municipio, para la higiene democrática, entiendo que debe ser la de evitar que esa chusma política, representada en el actual PSOE de Granadilla, regrese al poder por una buena temporada y que, en todo caso, sea el masoquismo del pueblo el que en su momento les devuelva lo que acertadamente les quitó hace dos años. Vamos, que fueron el Cejas y su personal de confianza (en el paro), que hicieron de ese pleno una auténtica carnavalada, los que me han hecho cambiar drásticamente de opinión. Un peligro público es lo que son éstos, por mucho que el López Aguilar o el Santiago Pérez se empeñen en no ver tremenda viga en el ojo propio.

26-02-09 ¿Quién controlará el gas en Tenerife?

