
Un sistema democrático que permita hasta la manipulación burda de las papeletas no es democrático ni es nada. Es más, el simple hecho de que el que tenga dinero (fruto casi siempre de la financiación ilegal) pueda conocer tus datos personales y enviarte la propia papeleta a tu casa para que no te tengas que molestar en buscarla (como hay que hacer necesariamente con cualquier otro partido no tan rico o más decente) representa una burla intolerable al sentido común.
En el caso de Coalición Canaria (ATI) a estas elecciones europeas han decidido presentarse en coalición con varios partidos, lo cual no tiene nada de particular. La coña es que quieren hacer creer a los canarios -que lo mejor que se les da a éstos es lo de tratar al personal de gilipollas- que van como partido presentando una papeleta en la que sólo aparecen ocho candidatos, los suyos, de los 60 que tiene la verdadera papeleta a la que estarán votando los que se dejen llevar por este engaño. Es más, los tres primeros candidatos (acaso uno o dos tengan verdaderas opciones de salir elegidos con mucha suerte) resulta que dos son de CIU y uno del PNV, apareciendo Claudina Morales (la que encabeza la papeleta trucada de ATI) en un cuarto lugar más simbólico que otra cosa. No digamos nada del alcalde de Icod que es el 16 y que aparece en el puesto 16 acaso porque no tiene suficientes problemas en su pueblo que dispone de tiempo para hacer el machango de esta manera.
En fin, una completa desvergüenza. En estas elecciones, en mi caso concreto, he recibido 11 cartas de propaganda electoral en mi casa, donde convivimos tres personas con derecho a voto. Diez de ellas eran nominales y con la correspondiente papeleta. Tres del PSOE con su cartita y tal, otras tres del PePe con lo mismo y las tres de ATI con las papeletas trucadas pero sin cartita ni nada, simplemente un folleto a todo color -el más lujoso y caro- donde el único mensaje es que les votes porque se van a Europa sin hacer escala cuando a donde único podrían llegar, en todo caso, es a Cataluña o al País Vasco a pedirle el favor de turno al eurodiputado correspondiente, con buena suerte.
Y faltan dos cartas, una de Izquierda Unida que no venía a nombre de nadie y con dos papeletas dentro pero sin el sobre correspondiente y, la última y más espectacular, la de Mariano Rajoy dirigiéndose 'personalmente' a un familiar por ser la primera vez que tenía derecho a voto. Asombroso, ¿quién coño les ha dado permiso a estos pájaros para que sepan tantos datos nuestros?
Y si las elecciones son la cosa más sagrada que, supuestamente, tiene una democracia, lo cierto es que la papeleta que nos permite votar debería ser intocable también. O el gobierno se gasta los cuartos y manda una sola carta a cada elector con todas las papeletas de los partidos que se presenten o, por el contrario, se prohíbe expresamente la posibilidad de que el que tenga más perras sea el que se pueda permitir estos dispendios. Que si, para colmo, ahora resulta que se permite estafar al votante como ha hecho ATI, presentado una papeleta que te hace creer que estás votando a unos individuos cuando en realidad estás votando a otros que no has visto nunca y que residen en Cataluña o en el País Vasco, entonces ya es como para echarles de comer a todos en un dornajo a parte.
06-06-09 La gran estafa electoral de Coalición Canaria ![]()
A los que estamos, al menos, por el juego limpio no nos queda otra que rebuscar en el minúsculo espacio que han dejado para 'otros'. Entre corruptos, chorizos y tramposos no se nos ha perdido nada.

'A Europa sin escalas'. Obviamente no van a necesitar ninguna escala porque ninguno va a llegar, lo que se les nota hasta en las caritas -de circunstancia- porque sus votos caerán directamente en el saco de catalanes y vascos.

La papeleta 'trucada' de Coalición Canaria no pone ni el número de orden que le corresponde a cada candidato en la verdadera lista. De los cincuenta candidatos ellos ocupan los puestos 4º, 16º, 23º, 25º, 34º, 40º y 49º. Las verdaderas opciones de salir elegidos las tienen acaso los dos primeros, del CIU y del PNV. No les dejaron ni el tercer lugar, en el que vuelven a repetir los catalanes. ¡Tremenda tomadura de pelo al electorado canario!