Tanto Ángel Isidro Guimerá como Guillermo Guigou mienten a la ciudadanía cuando intentan vender la idea de que tienen que asumir la Presidencia de la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones y la Consejería Delegada de la Sociedad de Desarrollo “por obligación”.
La Ley de Grandes Ciudades se viene invocando falsamente pues lo que hizo dicha ley, entre otras modificaciones, fue modificar la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, legislación de carácter básico.
La Ley de Bases del Régimen Local, en su artículo 132, establece que
Artículo 132. Defensa de los derechos de los vecinos.
1. Para la defensa de los derechos de los vecinos ante la Administración municipal, el Pleno creará una Comisión especial de Sugerencias y Reclamaciones, cuyo funcionamiento se regulará en normas de carácter orgánico.
2. La Comisión especial de Sugerencias y Reclamaciones estará formada por representantes de todos los grupos que integren el Pleno, de forma proporcional al número de miembros que tengan en el mismo.
3. La citada Comisión podrá supervisar la actividad de la Administración municipal, y deberá dar cuenta al Pleno, mediante un informe anual, de las quejas presentadas y de las deficiencias observadas en el funcionamiento de los servicios municipales, con especificación de las sugerencias o recomendaciones no admitidas por la Administración municipal. No obstante, también podrá realizar informes extraordinarios cuando la gravedad o la urgencia de los hechos lo aconsejen.
4. Para el desarrollo de sus funciones, todos los órganos de Gobierno y de la Administración municipal están obligados a colaborar con la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones.
Como se puede observar, la Ley que tanto invocan, ni tan siquiera establece la obligación de que dicha comisión, que sólo obligatoriamente debe tener representación proporcional de todos los partidos políticos, tenga un presidente, un Secretario, un Vicepresidente, etc, y mucho menos un Presidente con dedicación exclusiva.
Es en el reglamento Orgánico de la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones del Ayuntamiento de Santa Cruz, aprobado por acuerdo plenario de fecha 14/11/2008 establece, en su artículo 4.3 “La Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones designará, de entre sus miembros, un Presidente y un Vicepresidente.” Y en el 4.4 “Ni el Presidente ni el Vicepresidente podrán ostentar responsabilidades de gobierno municipal, no recibirán instrucciones de ninguna Autoridad y desempeñarán sus funciones con plena autonomía.”
Por lo tanto es absolutamente falso que dicha Comisión deba ser presidida obligatoriamente por un miembro de la oposición, bastando tan sólo con que quien ejerza la presidencia no ostente además “responsabilidades de gobierno municipal”, por lo que pudiera desempeñarse por un concejal del equipo de gobierno que no ostente ninguna responsabilidad de gobierno. De hecho, ni está obligado a presidirla el PSOE, que ha declinado hacerlo, ni cualquier otro partido. Tampoco exige el Reglamento Orgánico de dicha Comisión, que el presidente tenga dedicación exclusiva.
Se entiende por dedicación exclusiva, el caso especial en que los concejales que ostentan áreas de gobierno no tienen otro medio de vida que las remuneraciones que perciben por ejercer su cargo con exclusividad. En esta situación, cualquier compatibilidad para ejercer cualquier actividad profesional, por cuenta propia o ajena, deberá ser concedida por el Ayuntamiento Pleno previa motivación del interés general. Por ejemplo, ése ha sido el caso de Romero Pí, miembro del Tribunal Económico Administrativo al que el Pleno concedió la compatibilidad “por el interés general” para que diera clases en la Universidad de La Laguna.
Es de suponer que D. Guillermo Guigou, tan ocupado como estaba con su actividad profesional en su Clínica de Vilaflor y su consulta médica en Santa Cruz que a punto estuvo de dimitir como Concejal el pasado 23 de enero por no tener tiempo para compatibilizar la política con su actividad profesional, no vaya a pedir la dedicación exclusiva por pura coherencia. Hacerlo sería “arrimar el bolsillo en lugar de arrimar el hombro”.
Don Ángel Isidro Guimerá, por su parte, ante la posibilidad de que Miguel Zerolo lo nombre Consejero Delegado de la Sociedad de Desarrollo ha dicho el pasado 30 de mayo en la prensa local “Lo agradezco y me halagaría que el alcalde me otorgara esa confianza…” para luego añadir"…entrar en la Sociedad de Desarrollo no supone entrar en el gobierno local”.
Lo que resulta realmente pintoresco es que no se puede repicar y estar en misa al mismo tiempo, no se puede cobrar un sueldo idéntico a un concejal del equipo de gobierno y pretender estar al mismo tiempo en la oposición. Pero lo realmente patético es que tras la campaña electoral que realizamos, centrada en la transparencia en la gestión municipal y la lucha contra la corrupción, se haya producido un giro de 180º en la ideología del partido, sin que esto esté avalado por un congreso y sólo sea producto de la imaginación de D. Guillermo Guigou y D. Ángel Isidro Guimerá o, mas bien, de sus intereses particulares.
A mi modo de ver es indigno, es inmoral, prometer una cosa en campaña, y luego hacer la contraria porque, de hecho, lo que están haciendo ahora D. Guillermo Guigou y D. Ángel Isidro Guimerá, es darle un balón de oxígeno a D. Miguel Zerolo, el mismo alcalde imputado por malversación, cohecho y prevaricación, al que D. Ángel Isidro le pidió la dimisión en su púlpito “tierra baja” en el periódico El Día.
Recordemos un párrafo de su artículo publicado el 14 de enero de 2007 bajo el título “¿Cuándo piensa paralizar las obras de Las Teresitas, señor Alcalde?”
“Mientras tanto, y como ha solicitado públicamente "Ciudadanos de Santa Cruz", el alcalde debería dimitir de su cargo. Moral, ética y políticamente sería lo procedente hasta el total esclarecimiento de los hechos que se le imputan en la querella de la Fiscalía. No conozco en la actualidad a ningún alcalde de capital de provincia que ejerza como tal sus funciones encontrándose imputado en un procedimiento penal.”. 14 de enero de 2007
Ahora Miguel Zerolo ya ni es inmoral ni le falta ética, sino que encima “le halagaría” que el alcalde le “otorgara la confianza” de nombrarle Consejero Delegado de la Sociedad de Desarrollo, el mismo cargo que ostentaba Ángel Llanos, que implica ser el representante del Grupo de Gobierno en el Consejo de Administración de dicha Sociedad, además de otro sueldo millonario más para los contribuyentes en tiempo de crisis. Arrimar el hombro, le dicen a esto.
Algunos afiliados, la mayoría del partido, así como los simpatizantes y muchas personas que depositaron su confianza en nosotros y nos avalaron con su voto, también piensan que esto es una inmoralidad, no es más que dar un respiro a Miguel Zerolo para que pueda ir neutralizando poco a poco a un Ángel Llanos demasiado crecido, para poder librarse de él manteniendo en el pesebre al CCN y a los dos Concejales de Ciudadanos, cuando unos meses antes de las próximas elecciones de 2011 se rompa el pacto CC-PP en cadena, como ya viene siendo habitual. No es más que eso. Y el arrimar el hombro por la crisis se va a quedar enunos cuantos sueldos millonarios más que saldrán del erario público, porque tampoco servirá para que Zerolo se libre por ahora de Ángel Llanos. Los intereses que ahora mismo hay en juego son demasiado fuertes y la compra de tres concejales no es más que una forma de conseguir la mayoría, no es más que es pura matemática aunque disfrazada con frases en la que aparece la palabra “crisis” y “arrimar el hombro”.
