EL TREN SALDRÁ PORQUE TODAS LAS ADMINISTRACIONES LO DICEN
Las varas de medir de Ricardo Melchior
Tiene razón el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, cuando afirma que todas las instituciones están de acuerdo en que se haga el tren del Sur de la isla y que, en su opinión, tal unanimidad convertirá en inútil el recurso de Ben Magec, basado en la incompetencia (se dice así, no es por ofender) de la Corporación insular para proyectar tan magna obra. Tal planteamiento lo reiteró el líder ático en una entrevista publicada este domingo en El Día, el periódico que ha solicitado expresamente la desaparición de la federación ecologista y la deportación de sus asociados a Siberia. No vamos a discutir de cosas tan ajenas al vulgo con tan experimentado presidente de Cabildo, pero habrá que recordarle que el Puerto de Granadilla también cuenta con todas las bendiciones (incluida la vergonzosa de los gobiernos y líderes socialistas) y, de momento, las denuncias ecologistas lo tienen detenido. Pero, a mayor abundamiento, ¿pueden cien mil moscas estar en posesión del mejor criterio cuando todas juntas se posan sobre una moñiga en unánime festín?
MELCHIOR ABOGA POR CASTIGAR AL QUE ESCUCHA, NO AL QUE DELINQUE
Se salió con lo de las escuchas
Pero donde verdaderamente se salió Ricardo Melchior en esta entrevista publicada por El Día fue en su particular versión sobre las escuchas telefónicas del caso Edén, el de la presunta trama de corrupción urbanística en Arona. Para el presidente del Cabildo tinerfeño, "si hay una investigación judicial, lo que se escuche debe estar en los oídos de la autoridad judicial. Los otros sólo deben oír, no interpretar lo que se dice, y mucho menos filtrarlo. Si eso es así me parece reprobable, va contra las normas básicas del Estado de Derecho y debe actuar la Justicia. Si un juez ordena realizar escuchas, él es el único que debe interpretar lo que oiga. El que escuche, si no es un juez, debe ir a la cárcel porque está infringiendo las normas más elementales de la democracia". Pero cuando el periodista le pregunta por el destino que Melchior reservaría para los que "realizan tratos de favor", el presidente responde: "¿Por qué? ¿Voy a ir a la cárcel si le digo a usted que un sobrino mío va a entrar en el periódico y le pregunto si me puede echar una mano? Eso no es así". Apoteósico. Pero insistió, el hombre.
MELCHIOR AMENAZA CON ENTERARSE ''Y ACTUAR''
¿Cargos públicos? ''¿Y qué?''
Las escuchas de Arona, como saben nuestros lectores, han afectado colateralmente a dos altos cargos de Coalición Canaria, sector ATI, a los que que pertenece Ricardo Melchior: Paulino Rivero y José Manuel Bermúdez, este último vicepresidente del Cabildo que Melchior preside. De ahí, seguramente, su crispación y su reacción tan irracional meditada y absolutamente falaz. Porque fíjense, cuando el periodista le recuerda que las escuchas de referencia están situadas en cargos públicos, el presidente del Cabildo contesta: "¿Y qué? Otra cosa es que entren por eso. No entró ninguna de las personas por las que se preguntó. Lo que sí es grave es que yo, sin autorización, escuche conversaciones privadas entre dos cargos públicos. Lo puede hacer el juez, pero no el funcionario de turno que debería ser cesado inmediatamente. Eso no se da en ninguna democracia consolidada europea. Nos enteraremos de quién ha ordenado esas escuchas y actuaremos". ¿Sabrá a estas alturas el señor Melchior que el que ordenó esas escuchas se llama Nelson Díaz Frías y que es juez de instrucción? ¿Está amenazando con actuar contra él? ¿Podría explicar cómo? ¿Se refiere al magistrado cuando dice, a continuación, que "lo que hay que pedir es la dimisión de otros representantes públicos que se han extralimitado muchísimo en sus funciones"?
Fuente: Top Secret de Canarias Ahora

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