Entre estupefactos y sobrecogidos se quedaron los asistentes a la última reunión del Foro de la Movilidad ante la exposición que hicieron dos representante de colectivos de discapacitados sobre los problemas a los que se enfrentan a diario para superar barreras arquitectónicas o, sobre todo, a servicios fundamentales como el trasporte público.
Especialmente sangrante resulta la situación de discriminación y de desprecio a la que se ven sometidas estas personas por parte de la empresa pública del Cabildo TITSA que tiene abandonadas, y mayoritariamente fuera de servicio por falta de mantenimiento, la inmensa mayoría de las rampas con las que cuentan una parte de las guaguas, siendo habitual que los usuarios tengan que esperar durante horas en las paradas a ver si con suerte, y una caña, pasa una guagua con rampa y que funcione, esto último lo más complicado habitualmente.
Es más, y para vergüenza colectiva, resulta verdaderamente escandaloso que las últimas adquisiciones de TITSA (como los microbuses o guaguas de largo recorrido) carezcan de estas rampas cuando la empresa se ha comprometido una y otra vez con estos colectivos que hoy en día son despreciados incluso en contra de la legislación vigente en esta materia que data de 1995.
Curiosamente, asómbrense, a las guaguas de TITSA no se les exige en la ITV el funcionamiento correcto de las rampas para personas de movilidad reducida y generalmente no se atienden en los talleres los partes de incidencias que refieren a esta deficiencia y habitualmente lo que se hace es desconectarla o incluso retirarlas sin más. Pero si usted necesita viajar al Sur de Tenerife en guagua ni lo intente, ninguna guagua está adaptada para poder acceder en silla de ruedas.
Pero no sólo se habló del problema de TITSA, se pusieron ejemplos sangrantes como el remozado Teatro Leal que carece de espacios adaptados para sillas de rueda o, curiosamente, toda la zona de ocio del cuadrilátero de La Laguna donde ni un solo bar, de las decenas que existen, está adaptado para el acceso de una silla de ruedas. Verdaderamente impresionante.
En fin, que nos quedamos con dos ideas para nosotros claves con respecto a lo que allí se habló. En la inmensa mayoría de los casos las personas que se encuentran encerrados en sus casas sin poder moverse no se encuentran en esa situación por su incapacidad para andar sin ayuda, de lo que habría que hablar es de una 'discapacidad social' para tener en cuenta no sólo lo que dicta el sentido común, o la más elemental humanidad, sino para que se aplique la legislación vigente en esta materia.
Y, por último, una idea fundamental en los tiempos de tranvía y de trenes de alta velocidad cuando después son incapaces de mantener en condiciones unas rampas que ya pagamos para algunas guaguas: "La política no es si es bueno o malo hacerlo sino si es prioritario o no lo es". Amén.


La nueva flota de TITSA ha despreciado a los discapacitados

La nueva flota de TITSA ha despreciado a los discapacitados

En los países civilizados todavía hay un respetito incluso en las guaguas de largo recorrido

Y en el trasporte urbano entran por la puerta de delante, como todo el mundo. Guaguas ecológicas que además llevan soporte para bicicletas. Aquí no, aquí nos vamos a gastar 1.800 millones de euros en más velocidad para unos cuantos.
http://www.eldia.es/2007-06-18/TENERIFE/1-Titsa-adapta-flota-vehiculos-facilitar-acceso-discapacitados.htm (Todo mentira, lo que han hecho es lo contrario)
21-07-09 Tenerife desde una silla de ruedas

14-04-08 La estación de guaguas de La Laguna y la quedada de la accesibilidad

07-01-08 Sobre el servicio a los discapacitados en las guaguas de Titsa


07-08-08 Los penúltimos 'militantes' de la guagua, con dos cojones
