A nosotros nos ha llegado este asunto por dos vías. La primera, como diría la prensa, de fuentes cercanas al Cabildo que advertían de lo absurdo de retrasar unos 30 metros la histórica parada -sentido Sur- del cruce de Taco hasta situarla justo antes de la rotonda, ya en la carretera La Cuesta - Taco o Avenida de Taco ya a esta altura. Y es que esa jugada, que pareciera una machangada sin consecuencias, significa que todas las guaguas -varias líneas- que vienen desde el mini-intercambiador entran en la rotonda por la carretera de El Rosario y se dejan la parada de guaguas detrás cuando antes paraban frente a Vultesa donde hay mayor comodidad por amplitud de aceras y demás. Pero la otra vía por la que nos llega esta denuncia, acaso más sorprendente todavía, tiene que ver con la acción que llevaron a cabo el pasado jueves estos amigos de 'Queremos Movernos' que dirigen sus quejas hacia la sorprendente inaccesibilidad que presenta la nueva parada porque dos bancos, una papelera, una señal y un seto vegetal importante impiden el acceso normal a la guagua desde la acera. Vamos, para la antología del disparate, por lo pronto totalmente imposible resulta que en una parada de guaguas recién hecha una guagua pueda desplegar su rampa para que accedan las personas de movilidad reducida porque el borde de la acera, que es donde debe apoyar ésta, está bloqueado por jardines y mobiliario urbano.
Por lo que se ve, a mí no me pregunten por qué, a Vultesa le molestaba que las guaguas pararan delante de los accesos a su negocio y, tampoco sé cómo, han conseguido cargarse la parada que Metropolitano había pintado en el suelo después de que todo eso se modificara con las obras de la línea 2 del tranvía. Que hay que joderse que con los multimillonarios contratos que ha trincado Vultesa para el impresionante pastel que representan los neumáticos de Titsa se ponga ahora con éstas. Que lo malo, como siempre ocurre en estos casos, no es que Vultesa haya pretendido que las guaguas se fueran de allí sino que algún responsable público, en este caso el Ayuntamiento de La Laguna y el propio Cabildo, haya cedido a estas presiones y Titsa se haya quedado mirando para los celajes cuando es algo que perjudica gravemente a los intereses de los usuarios y, por tanto, a la empresa.
En fin, como para mear y no echar gota, imagínense ustedes en manos de quién estamos. También en relación con las obras del tranvía ya habíamos publicado hace ahora dos años un artículo -que por lo pronto no tiene texto pero no le hace falta porque las imágenes hablan por sí solas- titulado 'Peatones vendidos' donde denunciábamos cómo por no expropiarle diez o doce metros a Vultesa en la curva de la Pepsi-Cola se había dejado a los peatones totalmente vendidos y jugándose la vida hasta el punto que ni ellos mismos se atreven a pintar el paso de peatones que corresponde por la responsabilidad que pudiera representar permitir el paso de personas por un carril de desaceleración de una autopistas y sin visibilidad alguna gracias al muro de Vultesa. Y lo denunciamos en 2008 y así mismito sigue la situación, sin que nadie asuma la responsabilidad y garantice unas mínimas garantías de seguridad para la gente que todavía tiene la ocurrencia de caminar un poco por obligación, por devoción o porque se lo recetó el cardiólogo. Claro que en Metropolitano, que fue el que hizo la obra, estarán encantados de que la gente para ir de un lado a otro de ese puente tenga que pagar un euro y subir al tranvía y a lo mejor es por eso por lo que estos sinvergüenzas siguen jugando con la seguridad de la gente de esta forma tan indecente. Eso o que la mano de Ignacio González es lo suficientemente alargada como para que no haya responsable público que tenga lo que hay que tener para defender el interés general por encima de el interés particular de personajes como éstos que piden préstamos multimillonarios por medio de testaferros para pelotazos indecentes y después se autodenominan 'empresarios'.

Obsérvese cómo han puesto la parada antes de la rotonda, con lo que todas las líneas de guagua que vienen de la izquierda, desde el mini-intercambiador, se quedan si parada nada menos que en el cruce de Taco.

Ahí estaba la antigua parada, muchísimo más cómoda y funcional que Vultesa ha conseguido cargarse

Es habitual que haya coches parados ahí con lo cual se bloquea todo el tráfico y se hace mucho más difícil el acceso a la guagua


Las personas de movilidad reducida, como si observa, lo tienen totalmente imposible


Claro que Titsa dice que casi el 40% de sus guaguas son accesibles para personas de movilidad reducida. En esta importante parada, que hay que decir la verdad, lo cierto es que el 100% de las guaguas son inaccesibles póngase como se ponga el gerente






Las guaguas que vienen del mini-intercambiador siguen de largo porque ahí ya no puede parar

Ristra de obstáculos que hacen completamente inaccesible la parada a las personas de movilidad reducida

A: Antigua parada frente a Vultesa. B: Nueva parada. C: Mini-intercambiador. Línea roja: Ruta de las guaguas que proceden del mini-intercambiador. Línea verde: Guaguas que proceden de La Cuesta y que son las únicas que pude parar ahí ahora.

Obsérvese que habían pintado el 'Bus' en el piche y lo borraron porque ahora parece que una parada que ha estado ahí toda la vila le molesta a Vultesa. Tremendo.
(Fotos de 'Queremos Movernos' y propias)


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