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Calderón aprende a clasificar la basura con el respaldo de Emaseo
                 
16-01-04

 

Quito

Los vecinos de Calderón dieron el primer paso en la clasificación de la basura. Desde hace tres meses, la Junta Parroquial, con la asesoría de la Empresa Metropolitana de Aseo (Emaseo) y el Municipio de Loja, inició un proceso de selección de los desperdicios orgánicos e inorgánicos.

El proyecto empezó como un experimento en cuatro supermanzanas del centro parroquial. Los primeros en ser capacitados fueron los miembros de la Junta Parroquial. El presidente Fabián Arcos, y otros dirigentes viajaron a Loja y conocieron el procedimiento para separar los desperdicios de la cocina (cáscaras, legumbres, restos de comida, etc.) del papel, cartón, vidrio y madera.

La Junta entregó los tarros y los alumnos de los establecimientos
recorrieron las viviendas para explicar a los vecinos que los de color verde son para la basura orgánica (que se descompone) y los de color negro, para el resto de desperdicios.

Así se inició el proceso. Tres personas, contratadas por la Junta Parroquial, recogen los desperdicios orgánicos y los llevan a una compostera ubicada en San Miguel del Común, a dos km de Calderón.

Una microempresa de mujeres de la comunidad tiene a su cargo el manejo de este sitio en el que cual acumulan los desperdicios hasta que se descompongan para obtener el compost que se aplica en los terrenos de uso agrícola.

La basura inorgánica la recogen los días martes, jueves y sábados y la entregan a Emaseo para que la lleve hasta el relleno sanitario del Inga.

En esta primera etapa lograron procesar una tonelada de desperdicios orgánicos. "Lo importante es que dimos el primer paso. Separar la basura no es difícil". El testimonio es de Fabián Arcos, presidente de la Junta Parroquial.

Con esta experiencia, los dirigentes decidieron ampliar el proyecto a 1 000 familias de las calles 9 de Agosto, Carapungo, Junín y Duchisela. El
Municipio les facilitó los tarros. Aspiran recoger cinco toneladas
pasando un día.

Las mujeres que recogen los desperdicios reciben 60 dólares mensuales. El pago se financia con recursos entregados por el Cabildo a la Junta. Según Luis Pacheco, gerente de Emaseo, la idea es ampliar el proyecto a otros barrios para disminuir la cantidad de basura que se lleva hasta el relleno del Inga.


La experiencia lojana se repite en la capital
Técnicos del Municipio de Loja capacitaron a los dirigentes. Se construirán nuevas composteras en San Miguel del Común.

Sirve como abono
Los desperdicios de vegetales (cortezas de frutas, legumbres, hortalizas o restos de comida) se utilizan para la producción de compost. La basura se deposita en una "cama" de la compostera y se tapa con un plástico hasta que se descomponga.

Los restos sólidos
Por lo pronto, los desperdicios inorgánicos se destinarán al relleno sanitario del Inga. La Junta Parroquial se propone reciclar esta basura para generar fuentes de empleo en la zona. Sin embargo, todavía no tienen un proyecto definido.

La recolección
Los desechos orgánicos se recogen en un camión contratado por la Junta Parroquial. Estas fundas no se depositan en las esquinas. De acuerdo con lo convenido entre los moradores, los tachos se deben colocar en la puerta de la casa, a las 18:00.

Barrios interesados
Según el presidente de la Junta Parroquial, Fabián Arcos, otros barrios ya se han interesado por ser parte del proyecto. Sin embargo, por lo pronto, no se los puede integrar porque no tienen toda la logística para recoger más desperdicios.

http://www.elcomercio.com/noticias.asp?noid=82870

 

 

 
                 
 
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