Las cosas que pasan en Arico, francamente,
no dejan de ser más sorprendentes cada día que pasa. La
polémica que se ha desatado en Arico, con
la bendición de Eladio, contra las granjas de cochinos está
dando lugar a situaciones de lo más rocambolescas.
A los que hemos estado en contra de la incineradora
nos ha puesto un equipo especial de operarios para retirarnos pancartas,
sin embargo a los que están en contra de la cría de cochinos
les ha dado todo tipo de facilidades... las cosas de Lalo. Él se
ha puesto en una situación de guerrillero en este tema cuando lo
que le corresponde, seguramente, es velar por el cumplimiento de la Ley.
Si así fuese seguramente más de la mitad de los problemas
se hubiesen encauzado de otra manera.
Pero él utiliza el follón
cuando le interesa, a vecinos del Foro le han gritado los empleados de
la limpieza para que retirasen pequeñas pancartas del balcón
de sus casas, pero al que está contra el cochino se les anima para
que adornen todo el pueblo contra un particular, porque seguramente será
más fácil atacar a un empresario modesto que a Ricardo Melchior.
Cuidado con eso.
Pero la pregunta es hasta dónde
está dispuesto Eladio Morales a llevar las cosas fruto de su incompetencia
para solucionar el conflicto. Él ha dicho, sin ruborizarse, que
en Arico los que crían cochinos los tiran a los barranquillos de
la zona cuando se les mueren sin enterrarlos ni nada, cerca de vecinos.
Que él lo sabe pero que como alcalde no
puede hacer nada. Alguien que sepa algo de leyes debe estar al tanto
de la cantidad de artículos, probablemente de Código Penal,
que se está saltando con estas declaraciones por no ejercer sus
funciones en un problema de salud pública de primer orden. De ser
verdad eso, que eso es otra historia.
Mire don Eladio, la imagen de una cooperativa
agrícola que muestra una pancarta contra un señor que cría
cochinos es una situación insólita posiblemente a nivel
del estado español, y parece algo más propio del antiguo
oeste americano. No sabemos qué es lo que usted pretende con esta
actitud que persigue buscar la crispación y el enfrentamiento ante
un problema bastante sencillito de solucionar con buena voluntad y aplicando
un poquito nada más la Ley, porque esto no es bueno para nadie
y usted lo está fomentando y alimentando para desviar la atención
de lo que son los graves problemas del municipio, como el sellado del
vertedero del que se tuvieron que ocupar los vecinos para que las cosas
se hagan mejor mientras usted cobra un sueldo por repartir favores, sin
ejercer la función de gobierno y de defensa de Arico. No siga usted
colgando pancartas y dedíquese a trabajar y a cumplir con su obligación,
y a los que nos ha tocado colgar pancartas de verdad, no nos las retire
ni nos insulte por ello porque como ciudadanos sí estamos en nuestro
papel, su trabajo es otro.
¿No es usted el que iba a traer
inmigrantes de América Latina para criar todo tipo de especies
en Arico? Es imposible ser más irresponsable y manipulador. En
eso sí que ha utilizado el sentido común el amigo -a pesar
de todo- Wladimiro, en un reciente comentario
en la prensa.