Unos ocho meses después de que
se dejara al Hospital Universitario de Canarias sin acceso adecuado
para los servicios de urgencia, con las consecuencias y trastornos que
esto ha traído consigo -sobre todo para los traslados urgentes
que han tenido que sortear toda suerte de dificultades como baches o
atascos y retenciones insalvables- parece que está a punto de
abrirse una entrada provisional que ayudaría a paliar esta caótica
situación.
Sigue en las mismas condiciones de peligrosidad
el acceso a determinadas paradas de guaguas claves, como la directa
en dirección a La Laguna -que ya no es directa desde que se reformó
la autopista- donde la gente tiene que jugarse la vida, la gente con
buena movilidad, porque el resto no puede tener acceso a este servicio.
De todas formas eso del transporte público... eso del transporte
público no es un asunto prioritario en todo aquello que no tenga
que ver con la obra cumbre de Ricardo Melchior: su tranvía.