25 de noviembre de 2003
Greenpeace y Ecologistas en Acción
han demandado al Gobierno medidas urgentes para poner fin a la liberación,
en España, de DDT al medio ambiente. España firmó
en el 2001 el Convenio de Estocolmo sobre
Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Este tratado busca
la eliminación de este tipo de contaminantes, para lo que estableció
una lista de doce sustancias prioritarias, la llamada "Docena Sucia",
entre las que se encuentra el DDT.
A pesar de las peligrosas propiedades
de este insecticida, que ha llevado a su práctica prohibición
mundial, España sigue permitiendo su utilización en una
planta de la empresa Montecinca, S.A. situada en Monzón (Huesca).
Montecinca utiliza el DDT como producto intermedio para la producción
de otro pesticida llamado dicofol. Junto a India, China, Brasil e Israel,
España es uno de los cinco países que aún mantiene
la
producción de dicofol y por tanto la producción de DDT
para esta práctica.
Tras la firma del Convenio de Estocolmo,
el Gobierno español ha comunicado siempre su intención
de ratificarlo, aunque esto aún no se ha producido. "El
Gobierno no puede permitir que se siga liberando DDT al
medio ambiente. Si quiere afrontar de forma decidida el problema de
la contaminación por COPs, debe ratificar rápidamente
el Convenio de Estocolmo y acabar con todos los usos de DDT en España"
-ha declarado Sara del Río, responsable de la campaña
de tóxicos de Greenpeace España.
Además, la planta de Montecinca
en Monzón tiene permiso de vertido al río Cinca, con la
consecuente contaminación por DDT y DDE (producto de degradación
del DDT) que esto conlleva. De hecho, las concentraciones de DDE en
los peces del río Cinca, aguas abajo son hasta 10.000 veces superiores
a las encontradas en estaciones de muestreo de otros ríos.
"Desde los grupos ecologistas demandamos
una intervención decidida de las autoridades para acabar con
los vertidos de las sustancias persistentes que ponen en peligro la
vida de nuestros ríos, como es el caso de los vertidos de la
empresa Montecinca" -ha declarado Miguel Angel Marín, representante
de Ecologistas en Acción de Aragón.
El DDT es un compuesto muy persistente
en el medio ambiente, al igual que sus productos de degradación.
Tienen todos ellos, además, alta tendencia a la bioacumulación
en los seres vivos y la exposición a estas sustancias se ha relacionado
con efectos sobre el feto, con la disrupción hormonal, con efectos
a largo plazo en el sistema nervioso y con disfunciones hepáticas.
El DDT es además muy tóxico para los organismos acuáticos
y las aves.
Informe: Uso
del DDT en España. [PDF 278 Kb.]