Por qué nos ha medito Patrick
Melchior y compañía en este follón con los tendidos
eléctricos del sur que pueden pasar por espacios protegidos,
atravesar todas las medianías o lo que sea antes de situarse,
como en cualquier país civilizado, a lo largo de la línea
ya deteriorada por la presencia de la autopista, qué intereses
son los que se mueven...
No es sencillo, evidentemente, responder
a esas preguntas, pero todo el mundo conoce que en las proximidades
de la autopista han tomado posiciones personajes muy poderosos e influyentes
de esta Isla ya desde el propio polígono industrial de Granadilla.
Esos terrenos no sólo son intocables sino que además en
ellos ocurren cosas de las más extrañas como la que te
presentamos en la imagen.
Se trata del cruce de Las Chafiras,
durante años todos nos lamentamos de la suerte del atrevido al
que se le ocurrió intentar construir junto a la autopista un
edificio comercial que se levantó, a parecer, de manera irregular.
Algunos no alcanzamos a recordar el tiempo que estuvo una estructura
levantada en ese lugar completamente paralizada porque, según
se decía, se situaba en una zona afectada por la autopista y,
evidentemente, representaba un problema para el desarrollo o la mejora
del cruce de Las Chafiras, ampliaciones futuras o servicios.
Ahora, pasados los años, el cruce
de carretera se ha arreglado aunque se encuentra más colapsado
que nunca pero, sorprendentemente, aquella estructura de columnas no
sólo no ha sido derruida sino que los problemas se han arreglado
para levantarse un gran complejo comercial presidido por la presencia
de una conocida multinacional americana de hamburguesas. Las malas lenguas
dicen de todo sobre la forma en que se han podido solucionar problemas
que parecen, a vista de cualquier observador imparcial, insolucionables
dada la ubicación de este complejo entre la autopista y la carretera
de Las Galletas, la única edificación que se encuentra
en tan comprometida situación para cualquier desarrollo de la
autopista o del cruce o para un corredor de servicios que es imprescindible
para el sur. Pero ahí está, las cosas que hace más
de diez o quince años se paralizaron por una necesaria planificación
de cara al futuro hoy se sacan adelante sin problemas. El día
que necesitemos, más pronto que tarde, recuperar ese espacio
se lo pagaremos a precio de oro, o desviaremos las torres eléctricas
por las medianías o tierra de pringados, que para nuestros políticos
es lo mismo.
De todas formas, felicidades al propietario
que al final consiguió superar las dificultades para arreglar
el problema, o al nuevo comprador que ha conseguido hacer negocio después
de muchísimos años con la obra paralizada, que no sabemos
cómo será ese asunto, a otros desgraciados o menos afortunados
es posible le hubiesen tirado la edificación
con los medios de comunicación por medio. Cosas asombrosas que
pasan aquí.