Por las cosas que dicen algunos
políticos en ocasiones uno se plantea si están hablando
en serio, si se trata de un mal chiste o si es que el vino ha salido "peleón"
y se le va la lengua a uno con razonamientos improvisados y carentes de
la debida reflexión.
Muchos han sido los destinos
que desde hace muchos años se le viene dando a la superficie de
la primera celda de vertido que se está comenzando a sellar ahora.
Hemos oído a Eladio hablar de instalaciones deportivas, granjas
de animales, campos de golf... De todo, por decir se ha dicho de todo.
Pero lo último con lo que se ha desmarcado el concejal de agricultura
y presidente, director o dueño de la bodega comarcal de Cumbres
de Abona nos deja ya más definitivamente anonadados. Según
dice El Día del pasado domingo el hombre ha comentado donde había
gente que una buena alterativa sería plantar aloe vera, ese cactus
muy eficaz en los tratamientos de psoriasis, hongos, eccemas, acné,
quemaduras... por vía externa y, por vía interna, para úlceras,
diabetes, psoriasis, osteoporosis, fortalecedor del sistema inmunológico...
Nosotros no es que queramos,
Dios nos libre, pasarnos la guasa de don Manuel, pero seguramente va siendo
hora de que alguien les explique a estos señores el riesgo ambiental
que representa un vertedero. Y ya no tanto el vertedero, sino lo que representaría
no para el aloe vera sino para toda la agricultura y ganadería
de la zona, para su valor ecológico y prestigio, la implantación
en Arico de cualquier sistema de incineración de residuos. Alguien
debería explicárselo, sin duda. Aunque a la vista de la
historia es posible que todo se pueda arreglar con una compensación
económica por aqui y otra por allá. No propone el tio proponga plantas
forrajeras - que al final es lo mismo porque nos las comemos a traves
de lo animales- sino que propone que nos la demos directamente sobre la piel...
como si ya todos estuviésemos definitivamente locos, que poco nos
ha de faltar.