El cinismo del alcalde de Arico le lleva
a arrimarse a un lado para no salir en la última foto en donde
se trató el problema suscitado en Arico con motivo de la instalación
autorizada de una granja de cochinos. Se le ha ido el asunto de las manos
y ya no sabe cómo salir, Ricardo Melchior anda por ahí,
sin nombrarlo, poniéndolo verde por oponerse a una granja que cuenta
con permisos y que se instala a un kilómetro de poblaciones.
Francamente es que el cinismo de Eladio
no tiene límites, para contrarrestar la acción del Foro
contra la Incineración se inventó una cosa de la que no
se ha sabido nada más, como es el asunto lamentable de ese colectivo
fantasma al que le puso el nombre, nada más y nada menos, de Amigos
de Arico, declarando por decreto y por exclusión como enemigos
de Arico a los que nos oponíamos a la incineradora. Después
se animó a emprender una batalla contra una cochinera que contaba
con todas las autorizaciones que la propia administración y él
mismo le había dado, llenó, o dejó llenar, todo el
pueblo de pancartas cuando no ha permitido nunca que una pancarta contra
la incineradora permaneciera en ningún sitio según él
por aquellos de la mala imagen, nada que ver con actitudes fascistas y
antidemocráticas. Así es Eladio.
Claro que con el tema de los cochinos
ha de andarse con pies de plomo, porque los ciudadanos tienen unos derechos
y existe un delito que se llama prevaricación que, aunque en raras
ocasiones, ha hecho que algún político dé con sus
huesos en en el trullo. Por eso y porque le han llamado la atención
desde la CoCa ya no sale en la foto, pero lo que no quiso hacer con el
horno MER ilegal que Cabildo y Gobierno pretendía instalar en el
vertedero, ahora lo ha hecho con los cochinos, que es contratar los servicios
de María Dolores, abogada que lleva para el Foro el asunto del
incinerador MER. En su día se le propuso contratarla por parte
del ayuntamiento para llevar los recursos y se negó, pero ahora
sí le sirve para enfrentarse a un granjero, para enfrentarse al
Cabildo y al Gobierno de Canarias ante una flagrante ilegalidad no le
interesó.
El que Eladio, y sólo Eladio, haya
conseguido que en Arico los agricultores se enfrenten a un granjero es
algo que nos da idea del control que ejerce este señor en determinados
asuntos de Arico. Se trata de un hecho sin precedentes desde la época
del antiguo Oeste Americano seguramente, que nunca más ha ocurrido
ni en Tenerife, ni en Canarias. Una cooperativa agrícola exhibiendo
carteles contra una cochinera es algo francamente inaudito y que, sin
duda, es mérito de este alcalde que cuando le interesa políticamente
montar un follón es capaz de cualquier cosa.
Dicen que María Dolores Palliser
le preguntó porqué no cerró en su momento una cochinera
que no cumplía con la normativa y Eladio se defendió diciendo
que es que cuando fueron las cochinas estaban preñadas. Pero Palliser
no se calló y le dijo que porqué no levantó acta
y fue cuando parieran las cochinas a precintarla y permitió que
siguiesen entrando animales allí. A eso ya no contestó.