Foro contra la Incineración
Tenerife
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Reunión de trabajo del Área de Residuos del Buró Europeo de Medioambiente (EEB)

31 - 03 - 04

Los pasados 11 y 12 de marzo tuvo lugar en Bruselas una reunión de trabajo del Área de Residuos del Buró Europeo de Medioambiente (EEB), al que pertenence Ecologistas en Acción. Asistieron delegaciones de distintos organismos miembros del EEB procedentes de Portugal, Alemania, Bélgica, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Italia, Reino Unido, Suecia y Turquía.

Claire Wilton (Reino Unido) presentó el informe “Money To Burn” publicado por Amigos de la Tierra a finales del año pasado, que trata de las subvenciones, más o menos directas, que recibe la incineración en el Reino Unido. Esta financiación procede por una parte de los incentivos, en forma de exenciones fiscales, al ahorro de combustibles fósiles, y por otra, de la regulación de la gestión de los envases (nuestro punto verde) además de fondos privados. El informe concluye cómo, al no tomar en cuenta ni los costes ambientales ni ningún impacto sobre la salud, y al disfrutar de más incentivos fiscales y subvenciones que el propio reciclaje, la incineración resulta un negocio redondo tanto para las autoridades municipales como, sobre todo, para los gestores de residuos.

Enzo Favoino, de la Scuola Agaria de Monza, repasó la situación del compostaje a escala europea. El estudio llega a la conclusión de que los países que más bio-residuos producen son los que menos compostan además de ser los que más bio-remediación de suelos necesitan. Porcentaje de residuos municipales compostados: España 0,66%, Portugal 1%, Italia 17%, frente al 78% de Alemania ó el 75% de Austria. Como era de esperar, el sistema que mejor funciona es la separación en origen combinada con la recogida puerta a puerta. El compostaje es un modo sencillo y barato de almacenar el carbono, evitando las emisiones de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, y el compsot de buena calidad puede utilizarse para combatir la desertización. Es la manera más fácil de cumplir las directivas de residuos de la UE (mínima presencia de materia orgánica en los vertedeeros). En internet existe una red de “composteros”, en la página www.compostnetwork.info

El punto de vista de la industria lo aportaron el sueco Viktor Sundberg, de la compañía Electrolux, y el alemán Hans Jager, de RWE. Ambos expusieron los problemas con los que se enfrentan ciertas empresas preocupadas por sus impactos ambientales, que tienen en cuenta el ciclo de vida de sus productos en los diseños, los métodos de producción y la gestión de los residuos. Un tema sin resolver todavía en la legislación europea es que, por ahora, las empresas “verdes” se ven obligadas a gestionar-reciclar en parte los residuos generados por las empresas que no tienen en cuenta ningún criterio ambiental en su política.

Melissa Shinn, coordinadora del EEB, expuso las principales amenazas a la política ambiental europea de los próximos meses. Citó en primer lugar la simplificación de la legislación existente y el creciente hincapié de la Comisión Europea (CE) en las cuestiones cualitativas frente a las cuantitativas, que cada vez se tienen menos en cuenta. Además, a pesar de que la prevención se cita expresamente en el 6º Programa de Acción Medioambiental, la CE parece reticente a la hora de tomar decisiones que puedan ir contra los esquemas de producción establecidos y se está orientando cada vez más hacia una visión de mercado.

El EEB defiende que la Estrategia Temática europea debe establecer objetivos claros y fomentar la reutilización, ya sea en origen (compostaje casero, ropa de segunda mano) o ya sea dentro de la propia gestión de los residuos (lo que suele llamarse recuperación). Para ello deberían crearse centros homologados de reparación y reutilización que tuvieran acceso preferente a los productos fuera de uso.

Hay que recordar que la política alemana de envases retornables obligatorios está sufriendo ataques despiadados por parte de los fabricantes y distribuidores de envases, pero de momento, las autoridades de ese país se mantienen firmes en su posición de favorecer la reutilización antes que el reciclaje.

La posición a adoptar frente a la incineración también fue objeto de debate. El EEB no puede rechazar de plano la incineración porque esta posición le excluiría de cualquier discusión posterior sobre emisiones y límites a imponer a esta tecnología de ¿eliminación o recuperación? Pero deja muy claro que esta solución sólo es aceptable como último tratamiento y dentro de una política general de residuos que respete la jerarquía de la 3 R (Reducción, Reutilización, Reciclaje).

El EEB rechaza un sistema dominado por el sector (lobby) de la incineración y sus necesidades económicas. El Buró se opone a la consolidación de más capacidad incineradora, por entender que la incineración constituye una barrera contra los esfuerzos de prevención y reciclaje: para ser rentables, las incineradoras necesitan un flujo constante y garantizado de residuos. Los permisos que se concedan a las incineradoras deberán integrarse dentro de una política general de minimización de los residuos. Otra de las iniciativas a combatir es que se generalice la diferencia de costes entre la incineración ordinaria y la industrial: a ambas deberán aplicarse las mismas normas. También se opone a respaldar la incineración como medio de cumplir el Protocolo de Kyoto.

En conclusión, hay que tener muy claro que la basura no es una energía renovable, y que la mejor manera de reducir la cantidad de residuos es no generarlos (prevención).

Ecologistas en Acción