La Organización Marítima Internacional (OMI), reunida estos días en Londres, acaba de aprobar la declaración de las aguas del archipiélago canario como Área Marina Especialmente Sensible (AMES) presentada por España, a pesar de la oposición inicial de países como Estados Unidos y Chile.
Esta declaración supone un reconocimiento mundial de la relevancia ecológica, científica y socioeconómica de las aguas canarias y de su vulnerabilidad al daño causado por la actividad marítima internacional.
Canarias es un punto de paso de miles de barcos que atraviesan sus aguas a diario transportando todo tipo de sustancias peligrosas que ponen en grave riesgo los más de 1.500 kilómetros de costa canaria. La decisión adoptada por la agencia de Naciones Unidas que regula el tráfico marítimo mundial abre la puerta a realizar un control medioambiental mucho más estricto de los barcos que transitan las aguas canarias.
Hasta hoy existían tan sólo seis zonas protegidas por la OMI en todo el mundo: la Gran Barrera de Arrecife en Australia, el Archipiélago de Sabana-Camagüey en Cuba, la Isla de Malpelo en Colombia, los Cayos de Florida en EE.UU., el Mar de Wadden en aguas de Dinamarca, Alemania y Holanda y la Reserva Nacional de Paracas en Perú. En la reunión de hoy, junto a Canarias, se ha aprobado también la creación de otras dos AMES más: las Islas Galápagos y el Mar Báltico.
“La protección de las aguas canarias supone un hito histórico y debe ir acompañado de un giro radical en la protección del medio ambiente marino y costero en Canarias, que hasta ahora no ha sido tomado en serio por ni por el Gobierno canario ni por el Gobierno central . El reconocimiento de la singularidad única de estas aguas debe ser a partir de ahora el motor de la política ambiental en Canarias”, ha declarado responsable de la Campaña de Costas de Greenpeace.

Foto: www.noincineraciontenerife.org