Después de una larga y desagradable
polémica se ha autorizado (noticia
DA), por parte de la Dirección General de Costas, Son
Latinos 2003 que se celebra desde hace 5 años en la Playa
de Las Vistas en Arona. En nuestro álbum
de fotos tenemos algunas imágenes correspondientes a la edición
de 1999 en la que se pueden ver algunas de las consecuencias para el
entorno de dicho evento.
Es obvio que con o sin autorización de Costas este evento tendrá,
como mínimo, que cambiar de ubicación cuando la sensatez
se haga presente entre nosotros en un futuro que suponemos no lejano.
Parece mentira que seamos colectivos activos en la defensa del medio
ambiente y que no deseamos el crecimiento turístico descontrolado,
los que nos manifestemos en contra de estas situaciones que tanto daño
hacen a la imagen turística de Canarias.
La Playa de Las Vistas es la más importante, turísticamente
hablando, de la isla de Tenerife. Se trata de una playa artificial cuyas
arenas no se regeneran de forma natural, es más, al 90% de la
superficie de arena de la playa jamás es alcanzada por las mareas.
Pensar que sobre esa arena en la que los niños juegan y hacen
castillos se pueda vomitar, realizar necesidades fisiológicas,
derramar todo tipo de bebidas, cristales rotos y todo tipo de cosas
que nos podamos imaginar en una concentración de más de
200.000 personas durante más de 12 horas es un disparate que
alguna mente sensata tendrá que solucionar más pronto
que tarde. Creer que eso se soluciona echando desinfectante en la playa
como si se tratase de un inodoro no deja de ser grotesco.
Desde el punto de vista de los residuos que se generan en estos eventos,
también viviremos, aunque nos costará asumirlo, que habrá
que controlar el tipo de envases que se utilizan, regulando el uso de
recipientes no retornables o reutilizables. Veremos cómo todos
los residuos que se generan en estos acontecimientos deberán
ser separados en origen antes de trasladarlos a los centros de tratamiento
y medidas semejantes que ya se están aplicando en otros sitios
y que son de cajón. No se puede consentir este disparate
en determinados festejos como carnavales, etc.
Cuando nosotros hemos hecho estas fotos nos llamó mucho la atención
la cantidad de turistas que, asombrados, utilizaban sus cámaras
fotográficas para inmortalizar el dantesco espectáculo
de basura que quedaba sobre la arena a primera hora de la mañana
¿Esto beneficia a la imagen turística de Canarias? ¿Es
asumible el riesgo de que un solo niño se corte con un cristal
o se pinche con una aguja? Los encargados de nuestra promoción
exterior, sin duda, sabrán más de esto que nosotros, eso
está claro.
