Hace ahora quince años que Eladio
Morales Borges, alcalde de Arico, en una reunión mantenida un
sábado con los vecinos de Las Arenas, les prometió que
el "martes que viene" el ayuntamiento iba a colocar unos puntos
de luz en las calles. Varios meses después, al ser interpelado
de nuevo por los vecinos, les comentó que no se había
podido porque le hizo falta el dinero para "tapar unos agujeros".
Esa anécdota la cuentan los más
viejos del lugar como otra más de las las que ha hecho, o ha
dejado de hacer, este alcalde al que se le conoce por por decirle "sí"
a todo el mundo, pero después... Como otros muchos, seguramente.
Pero esta vez, después de quince
años, parece que va en serio y se comienzan a ver las primeras
farolas por el barrio. A nadie, lógicamente, se le ocurre chistar
sobre si las luminarias son así o asá, sobre la forma
de lanzar cables por el aire de cualquier manera... Nada, todo el mundo
calladito porque nadie se cree que después de quince años
haya llegado el "próximo martes". Toquemos madera.