El Puerto de Granadilla
transformará radicalmente la dinámica natural de la arena
en El Médano y, por tanto, la regeneración natural
de las playas de la zona. En la Punta de Abona, en Arico, la administración
intentó, en su momento, detener este fenómeno natural
levantando un muro ciego al borde de la carretera pero ha sido inútil,
la arena cruza la carretera y da lugar a los médanos o pequeñas
dunas de arena que se forman al amparo de las plantas o cualquier otro
tipo de obstáculo.
Muy pronto es posible que
las construcciones que se prevén en la Punta de Abona para establecer
campos de golf y urbanizaciones para miles de plazas turísticas,
playas artificiales, quién sabe si puertos deportivos... hagan
desaparecer este fenómeno natural único. Ya lo veremos,
de momento aún podemos seguir dejándonos sorprender por
la naturaleza pese a la carretera y el muro.