Una de las zonas recreativas más
bonitas de la isla de Tenerife, de recomendada visita para todo el mundo,
y que se encuentra situada en los altos de Arico (se sube directamente
por el propio casco urbano de la Villa de Arico, por el mismo Ayuntamiento),
ha sido objeto de unos actos vandálicos realmente asombrosos
y vergonzantes para todos.
Mucha gente relaciona estos actos inauditos
con una especie de boicot a una fiesta que organizaba un determinado
partido político con motivo del Primero de Mayo. No sabemos,
porque no tiene justificación alguna, qué puede haber
de cierto en todo esto, pero es posible que el odio que por parte de
algunos dirigentes políticos se fomenta hacia todo el que piensa
distinto, dé lugar a que determinados estómagos agradecidos
que carecen de cultura alguna y que se rigen en su vida por los instintos
más primarios, sean capaces de llevar a cabo estos tipos de actos
que carecen de sentido alguno, en la idea de que de este modo ayudan
a sus amos.
No hay derecho, no debe ser nada difícil
dar con los culpables de esto y obligarles a reparar el daño
causado en unas obras muy buenas que ha llevado a cabo el Cabildo, para
que luego digan que no reconocemos lo que está bien hecho. No
lo sabemos, pero mucho nos tememos que no se habrán molestado
ni en coger una huella de todos los ladrillos reflactantes que aparecen
arrancado y dispersos incluso en el fondo de los barrancos cercanos.
A lo mejor no interesa mucho llegar al fondo de unos actos de tanta
gravedad y tan denigrantes desde todos los puntos de vista.
Que encuentren a los culpables y saldremos
todos de dudas, que cueste lo que cueste encuentren a los culpables
de estas barbaridades. Entre otras cosas porque el que hace esto es
capaz de cualquier cosa, porque no fueron dos fogones, sino se trató
de un trabajo organizado que no se hace en diez minutos y con el objetivo
claro de inutilizar todas las instalaciones.

Ladrillos refractantes arrancados y lanzados a decenas de metros a los
fondos de los barrancos, algunos visitantes los han ido recogiendo y
colocando junto a los asaderos

Estado en el que han quedado todos los asaderos después de arrancar
parrillas y ladrillos

A la izquierda vemos cómo han quedado los hornos, a la derecha
vemos cómo los visitantes han ido colocando algunas de las parrillas
que han encontrado por los alrededores

Imagen de un sector del amplio
y valioso espacio recreativo de El Contador