El pasado viernes una avión procedente
de Alemania sufrió un incidente con su tren de aterrizaje al
tomar tierra en el aeropuerto Tenerife Sur (Reina Sofía). Este
accidente hizo que el aeropuerto permaneciese cerrado unas cuatro horas,
lo que obligó al desvío de varios vuelos a Tenerife Norte
e incluso a otras islas.
Pues bien, nuestros políticos,
que tan aficionados son a una romería y a una procesión,
en lugar de organizar una peregrinación a Candelaria para dar
gracias porque no ocurriese nada y esos turistas saliesen sin daño
de ese avión, por su bien y por el nuestro, han montado un pitote
impresionante utilizando el accidente para justificar la construcción
de una pista nueva en el aeropuerto. De todos los partidos, todos los
defensores del macropuerto de Granadilla o crimen de Granadilla, han
saltado como liebres utilizando el incidente de forma inmoral para justificar
una obra total y absolutamente innecesaria.
¿Por qué entonces la defienden
con tanta vehemencia cuando resulta que, además, en poco tiempo
va a salir el Airbus A380 con
capacidad para 555, que puede
convertirse en la gran novedad y todos los turistas querrán viajar
a los sitios a donde vuele éste con lo que no necesitaremos más
pistas sino otro tipo de terminales? Pues la razón es muy simple,
sin pista no hay puerto de Granadilla, porque necesitan tres montañas
como Montaña Roja de escombros para crear una inmensa plataforma
para contenedores en terrenos ganados al mar. Contenedores que además
ellos dicen que se quedarán en Santa Cruz, pero no intentemos
profundizar en los disparates de estos especuladores porque pronto vamos
a necesitar todos asistencia psiquiátrica, si no es que la necesitamos
ya.
En las imágenes hemos intentado
ilustrarte para qué quieren una nueva pista de aeropuerto que
no necesitamos y que en Gran Canaria está en debate por los efectos
ambientales y de contaminación acústica, cosa que al alcalde
de Granadilla le importa un carajo para sus vecinos de San Isidro.

Playas como éstas son las que desaparecerán
directamente con el Puerto de Granadilla, lo que hemos punteado es una
pequeñita parte de las más de 60 hectáreas que
se ganarán al mar con los escombros procedentes de la segunda
pista para un aeropuerto que sólo tiene, con una sola pista,
un día a la semana de importante ocupación, además
de existir otro aeropuerto en la Isla muy por debajo de sus posibilidades.

La zona manchada en rojo indica la bahía
que desaparecerá con los escombros del aeropuerto, lo que son
los diques del Puerto comenzarían a construirse después,
introduciéndose mar adentro hasta unos dos kilómetros
con respecto a la línea de costa actual.