Verdaderamente asombroso resulta observar
y, sobre todo, oler en el Mirador de La Garañona un vertido de
aguas fecales que impregna todo el sector de un olor nauseabundo contaminando
todo un acantilado protegido por la Ley de Espacios Naturales de Canarias
(Paisaje Protegido Costa de Acentejo), dentro del hermoso municipio
de El Sauzal.
En el cuidado de determinadas cosas
pareciera que deberíamos actuar con la misma rapidez con la que
se acude a apagar un incendio, por las repercusiones negativas que estas
situaciones provocan en un mirador que aparece en todas las guías
turísticas y que, además, se encuentra abierto al público,
pese al problema sanitario que presenta.
De todas formas el cuidado de lo nuestro,
el respeto por el entorno máxime tratándose de un lugar
protegido, sin decir nada de los aspectos legales o de ilegalidad que
pueda tener el asunto (eso poco importancia tiene cuando tenemos un
Consejero de Medio Ambiente que dice que lo
raro aquí es cumplir la Ley, y se queda más ancho
que largo) debería ser una preocupación primordial para
nosotros. Y eso no sólo por lo turistas, sino porque nosotros,
los habitantes de esta Isla, también tenemos derecho a disfrutar
de un entorno saludable y una calidad de vida digna, amén del
respeto que le debemos a nuestro machacado entorno.
¿Sabe alguien dónde están
todos los organismos que deberían ocuparse de estas cosas? ¿En
qué están tan ocupados que no tienen tiempo de intervenir
con la máxima urgencia en asuntos de esta gravedad?

Aspecto del vertido visible desde la barandilla
del mirador

Un olor nauseabundo impregna todo el mirador


Los vertidos se producen dentro de un espacio
natural protegido
(Red Insular de Miradores, asombroso)

Aspecto de uno de los miradores más valiosos
de la costa norte

Colectores que se dirigen hacia la zona del
vertido

La flecha indica el lugar exacto donde se produce
el vertido que
después discurre hasta la playa entre la vegetación del
acantilado
Fotos tomadas el día 08-06-04
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