Hace unos días ocupaba portada
en la prensa local la foto de una casa en Santa Cruz de Tenerife y un
medio-chistoso comentario a modo de noticia de sucesos, en el que se
acusaba al propietario de haber robado 300 carros de la compra para
vallar su finca.
El asunto era que según se informaba,
se había descubierto -después de una especie de concienzuda
investigación de las fuerzas de seguridad- este robo, que debió
saltar a la prensa después de algún comunicado o chivatazo
de la policía o Subdelegación del Gobierno. Esto hizo
que el tema se convirtiera en la noticia de la semana con toda clase
de chistes, de burlas y comentarios en radios, cafeterías y demás.
Todo el mundo en la zona sabe que el
amigo Toba -que así le conocen todos por allí- se lleva
los carros de la compra que encuentra en la calle, o tirados en los
barrancos, a su casa. Como Carrefour se encuentra dentro de un populoso
barrio, la gente tiene la costumbre -consentida o no controlada por
Carrefour- de llevarse los carros hasta sus casas pero después
no los devuelven, lógicamente porque hay que traerlos cuesta
arriba. De este modo Toba, en su recorrido diario buscando cosas que
nadie quiere pero que para él son muy importantes, recoge uno
-como mucho dos- de esos carritos para llevar maderas u objetos que
otros tiran, hasta su casa. Jamás cinco carros -como se afirma
en la información- porque ni el mejor atleta sería capaz
de llevar cinco carros cuesta arriba a lo largo de unos dos kilómetros
saltando aceras y caminando hasta por caminos de tierra. Para saber
que eso es imposible no hace falta especializarse en policía
científica.
Nada que todos en la zona no sepan,
la policía conoce esta historia desde hace mucho tiempo, pero
no se sabe muy bien porqué en esta ocasión no sólo
se lo llevaron a Tenerife II -la cárcel que se encuentra en La
Esperanza- de donde tuvo que venir caminando con su pierna mala hasta
su casa, porque no tiene familia que pueda ayudarle ni dispone de recursos;
sino que lo peor es que alguien ha convertido esta desgracia que debería
avergonzarnos, si esto fuese un país civilizado, en una especie
de chiste. Lo que hay que ver.
A los que no entendemos de leyes, ni
de policías, ni de juzgados, ni de nada de esas cosas tan importantes,
nos resulta completamente imposible comprender cómo puede llegar
a una prisión un amigo como Toba, que recoge objetos abandonados
en la vía pública o en los barrancos. Cómo se consiente
a Carrefour que permita la salida de estos carritos del centro comercial
sin control y después se dedique a reclamarlos por medio de los
funcionarios a los que les pagamos para que se dediquen a protegernos.
Y cómo, después de actuar de esa manera, no llegan a un
acuerdo con Toba para que le paguen el favor que les hace al írselos
recogiendo por ahí, sino que lo persiguen como si fuese el peor
de los criminales. Después desaparecen un par de miles de millones
de dinero público en lo de Tindaya, sin que se mueva una piedra,
y todos esos señores se pasean por ahí en coches oficiales,
con tratamientos de ilustrísimos o excelentísimos.
Toba, pese a ser pobre, no tiene fama
en el barrio de tocar lo ajeno. Ni siquiera tiene fama de pedigüeño.
No lo necesita porque en Añaza siempre le dan comida, ropa y
toda clase de cosas porque todo el mundo quiere a Toba, y Toba no se
mete nunca con nadie. Pero anda muy disgustado el Toba porque aunque
no tenga televisión ni nada de eso -lo único que tiene
en la casa es agua porque se la puso el cura del barrio- Toba aprendió
a leer y a escribir cuando era pequeñito y alguien le dio a leer
lo que han dicho de él los periódicos. Y Toba se ha llevado
uno de los peores disgustos de su vida. Porque no hay nada que le duela
más a Toba que el que alguien desconfíe de su honradez.
Toba dice que esos carros los encontró en la calle y que son
suyos, que nadie tiene derecho a llevárselos por muchas placas
o togas que se ponga.
No sabemos si tiene razón o no,
pero lo que nadie se cree es que Toba pueda entrar a Carrefour a llevarse
nada ni aún comprándolo, porque seguro que no lo dejan
pasar por su atuendo de la primera puerta. Ojalá viviésemos
en ese mundo, pero no es el caso. No sabemos, y realmente resulta difícil
de comprender, cómo la policía es capaz de hacer notas
de prensa con estas tristes historias, cómo dejan a un hombre
en estas condiciones tirado en la puerta de una cárcel sin llevarlo
al menos a su casa, y cómo no van a interrogar al concejal de
servicios sociales del ayuntamiento, a ver si realmente está
cumpliendo con sus obligaciones.
Toba no puede robar carros "para
vallar su finca" porque no tiene finca, ¡si no tiene ni puertas
ni ventanas en su casa en qué cabeza cabe que quiera vallar su
finca con nada! Se los encuentra abandonados en la calle y los utiliza
como medio para transportar las cosas. Señor Segura ¿por
qué no pone a sus policías a buscar delincuentes -toda
clase de delincuentes- y le dice a Carrefour que se busque la vida y
controle la salida de carros de su centro comercial? ¿Qué
instrucciones tiene la policía, o qué protocolo de actuación,
cuando se encuentra con problemas sociales de este calibre? ¿Va
a ser esta la política informativa que va a seguir esa Delegación
del Gobierno, crucificando a cualquier persona por ahí para sacar
un buen titular, divertido y que produzca risa? Es que no nos gusta
decirlo, pero lo que tradicionalmente se entiende por una república
bananera se queda muy corto al lado de las cosas que uno ve por
aquí.
Si alguien tiene una cama que no quiera,
por favor, pónganse en contacto con nosotros. Y si alguien está
dispuesto a ponerle dos ventanitas y una puertita a la casa de Toba,
por favor que nos lo diga que nosotros le llevamos allí. Qué
bonito sería que los periódicos que le han dado este disgusto
al pobre Toba hiciesen una colecta para adecentarle un poco su vivienda,
como forma de resarcirle por el daño moral que le han causado.
Pero eso...
Amigo Toba, en una de las inauguración
del Auditorio,
de las muchas que hubo y las que puedan quedar, el Cabildo lanzó
una campaña donde aparecían imágenes de ciudadanos
de Tenerife con el mensaje: "porque tú te lo mereces".
Todavía hay algunos que nos llaman incultos e ignorantes a los
que consideramos que esa obra es una inmoralidad, junto con otras, con
las cosas que cada día se ven por ahí. Discúlpanos
por la parte que nos toca.
----------------------
Valló su finca con 300
carros de compra que se llevó de Carrefour
Cuentan los vecinos que los empujaba de
cinco en cinco por
la carretera de Santa María del Mar para cubrir el trayecto desde
Añaza, donde se encuentra el centro comercial de Carrefour, hasta
su finca de Barranco Grande, que valló con los mismos enganchándolos
unos a otros.
Diario de Avisos
Santa Cruz
Al menos, ésa fue la pista que condujo a los policías
nacionales del Módulo Integral de Proximidad Cuatro de la Comisaría
de distrito norte, en Santa Cruz de Tenerife, hasta la calle de Manjanillo,
donde se encuentra la propiedad del ahora detenido, un varón
de 64 años de edad al que un comunicado de prensa remitido desde
la Comisaría provincial identifica por las iniciales C.J.R.D.
El arresto, practicado el pasado viernes día 4, es la consecuencia
de la denuncia interpuesta por los responsables del referido centro
comercial tras comprobar la ausencia de, al menos, 250 carros, aunque
en la finca se encontraron unos 300. Tampoco es de extrañar el
desfase, dado que al ahora detenido le constan varios antecedentes por
hechos similares... y uno por un delito casi idéntico, ya que
en otra ocasión se le arrestó por
sustraer otros 160 carros de compra.
En esta ocasión, la tenacidad dejó de ser virtud y se
enfrenta a una acusación como presunto autor de un delito de
hurto continuado por un montante total que Carrefour estima en 24.000
euros.
Diario de Avisos, 09-06-04
---------------------------------