Foro contra la Incineración

Tenerife
                 
El amigo Toba y el disgusto de su vida
                 
13 - 06 - 04

 

Hace unos días ocupaba portada en la prensa local la foto de una casa en Santa Cruz de Tenerife y un medio-chistoso comentario a modo de noticia de sucesos, en el que se acusaba al propietario de haber robado 300 carros de la compra para vallar su finca.

El asunto era que según se informaba, se había descubierto -después de una especie de concienzuda investigación de las fuerzas de seguridad- este robo, que debió saltar a la prensa después de algún comunicado o chivatazo de la policía o Subdelegación del Gobierno. Esto hizo que el tema se convirtiera en la noticia de la semana con toda clase de chistes, de burlas y comentarios en radios, cafeterías y demás.

Todo el mundo en la zona sabe que el amigo Toba -que así le conocen todos por allí- se lleva los carros de la compra que encuentra en la calle, o tirados en los barrancos, a su casa. Como Carrefour se encuentra dentro de un populoso barrio, la gente tiene la costumbre -consentida o no controlada por Carrefour- de llevarse los carros hasta sus casas pero después no los devuelven, lógicamente porque hay que traerlos cuesta arriba. De este modo Toba, en su recorrido diario buscando cosas que nadie quiere pero que para él son muy importantes, recoge uno -como mucho dos- de esos carritos para llevar maderas u objetos que otros tiran, hasta su casa. Jamás cinco carros -como se afirma en la información- porque ni el mejor atleta sería capaz de llevar cinco carros cuesta arriba a lo largo de unos dos kilómetros saltando aceras y caminando hasta por caminos de tierra. Para saber que eso es imposible no hace falta especializarse en policía científica.

Nada que todos en la zona no sepan, la policía conoce esta historia desde hace mucho tiempo, pero no se sabe muy bien porqué en esta ocasión no sólo se lo llevaron a Tenerife II -la cárcel que se encuentra en La Esperanza- de donde tuvo que venir caminando con su pierna mala hasta su casa, porque no tiene familia que pueda ayudarle ni dispone de recursos; sino que lo peor es que alguien ha convertido esta desgracia que debería avergonzarnos, si esto fuese un país civilizado, en una especie de chiste. Lo que hay que ver.

A los que no entendemos de leyes, ni de policías, ni de juzgados, ni de nada de esas cosas tan importantes, nos resulta completamente imposible comprender cómo puede llegar a una prisión un amigo como Toba, que recoge objetos abandonados en la vía pública o en los barrancos. Cómo se consiente a Carrefour que permita la salida de estos carritos del centro comercial sin control y después se dedique a reclamarlos por medio de los funcionarios a los que les pagamos para que se dediquen a protegernos. Y cómo, después de actuar de esa manera, no llegan a un acuerdo con Toba para que le paguen el favor que les hace al írselos recogiendo por ahí, sino que lo persiguen como si fuese el peor de los criminales. Después desaparecen un par de miles de millones de dinero público en lo de Tindaya, sin que se mueva una piedra, y todos esos señores se pasean por ahí en coches oficiales, con tratamientos de ilustrísimos o excelentísimos.

Toba, pese a ser pobre, no tiene fama en el barrio de tocar lo ajeno. Ni siquiera tiene fama de pedigüeño. No lo necesita porque en Añaza siempre le dan comida, ropa y toda clase de cosas porque todo el mundo quiere a Toba, y Toba no se mete nunca con nadie. Pero anda muy disgustado el Toba porque aunque no tenga televisión ni nada de eso -lo único que tiene en la casa es agua porque se la puso el cura del barrio- Toba aprendió a leer y a escribir cuando era pequeñito y alguien le dio a leer lo que han dicho de él los periódicos. Y Toba se ha llevado uno de los peores disgustos de su vida. Porque no hay nada que le duela más a Toba que el que alguien desconfíe de su honradez. Toba dice que esos carros los encontró en la calle y que son suyos, que nadie tiene derecho a llevárselos por muchas placas o togas que se ponga.

No sabemos si tiene razón o no, pero lo que nadie se cree es que Toba pueda entrar a Carrefour a llevarse nada ni aún comprándolo, porque seguro que no lo dejan pasar por su atuendo de la primera puerta. Ojalá viviésemos en ese mundo, pero no es el caso. No sabemos, y realmente resulta difícil de comprender, cómo la policía es capaz de hacer notas de prensa con estas tristes historias, cómo dejan a un hombre en estas condiciones tirado en la puerta de una cárcel sin llevarlo al menos a su casa, y cómo no van a interrogar al concejal de servicios sociales del ayuntamiento, a ver si realmente está cumpliendo con sus obligaciones.

Toba no puede robar carros "para vallar su finca" porque no tiene finca, ¡si no tiene ni puertas ni ventanas en su casa en qué cabeza cabe que quiera vallar su finca con nada! Se los encuentra abandonados en la calle y los utiliza como medio para transportar las cosas. Señor Segura ¿por qué no pone a sus policías a buscar delincuentes -toda clase de delincuentes- y le dice a Carrefour que se busque la vida y controle la salida de carros de su centro comercial? ¿Qué instrucciones tiene la policía, o qué protocolo de actuación, cuando se encuentra con problemas sociales de este calibre? ¿Va a ser esta la política informativa que va a seguir esa Delegación del Gobierno, crucificando a cualquier persona por ahí para sacar un buen titular, divertido y que produzca risa? Es que no nos gusta decirlo, pero lo que tradicionalmente se entiende por una república bananera se queda muy corto al lado de las cosas que uno ve por aquí.

Si alguien tiene una cama que no quiera, por favor, pónganse en contacto con nosotros. Y si alguien está dispuesto a ponerle dos ventanitas y una puertita a la casa de Toba, por favor que nos lo diga que nosotros le llevamos allí. Qué bonito sería que los periódicos que le han dado este disgusto al pobre Toba hiciesen una colecta para adecentarle un poco su vivienda, como forma de resarcirle por el daño moral que le han causado. Pero eso...

Amigo Toba, en una de las inauguración del Auditorio, de las muchas que hubo y las que puedan quedar, el Cabildo lanzó una campaña donde aparecían imágenes de ciudadanos de Tenerife con el mensaje: "porque tú te lo mereces". Todavía hay algunos que nos llaman incultos e ignorantes a los que consideramos que esa obra es una inmoralidad, junto con otras, con las cosas que cada día se ven por ahí. Discúlpanos por la parte que nos toca.

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Valló su finca con 300 carros de compra que se llevó de Carrefour

Cuentan los vecinos que los empujaba de cinco en cinco por la carretera de Santa María del Mar para cubrir el trayecto desde Añaza, donde se encuentra el centro comercial de Carrefour, hasta su finca de Barranco Grande, que valló con los mismos enganchándolos unos a otros.

Diario de Avisos
Santa Cruz

Al menos, ésa fue la pista que condujo a los policías nacionales del Módulo Integral de Proximidad Cuatro de la Comisaría de distrito norte, en Santa Cruz de Tenerife, hasta la calle de Manjanillo, donde se encuentra la propiedad del ahora detenido, un varón de 64 años de edad al que un comunicado de prensa remitido desde la Comisaría provincial identifica por las iniciales C.J.R.D.

El arresto, practicado el pasado viernes día 4, es la consecuencia de la denuncia interpuesta por los responsables del referido centro comercial tras comprobar la ausencia de, al menos, 250 carros, aunque en la finca se encontraron unos 300. Tampoco es de extrañar el desfase, dado que al ahora detenido le constan varios antecedentes por hechos similares... y uno por un delito casi idéntico, ya que en otra ocasión se le arrestó por sustraer otros 160 carros de compra.

En esta ocasión, la tenacidad dejó de ser virtud y se enfrenta a una acusación como presunto autor de un delito de hurto continuado por un montante total que Carrefour estima en 24.000 euros.

Diario de Avisos, 09-06-04

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Portada de El Día, 09-06-04


La cocina del amigo Toba. En Santa Cruz de Tenerife, Canarias, Europa...


El dormitorio del amigo Toba denunciado por Carrefour por haberles robado unos
cuatro millones de pesetas en carritos de la compra


Un buen hombre que nunca ha hecho daño a nadie y que, como se observa, no pudo
seguir trabajando por un problema en su pierna. Según la información de la
prensa de la concienzuda investigación policial se deduce que este hombre de 64 años
en este estado, se metía en Carrefour y se llevaba carros de cinco en cinco que los
transportaba cuesta arriba unos dos kilómetros. Chúpate esa.
Le hemos tapado la cara a Toba porque aunque él nos dio permiso, no estamos seguros
de que sea legítimo ni ético utilizar la imagen de este hombre pobre pero
encantador.


Fachada de la vivienda donde Toba se ha pasado toda su vida. Quemada en varias
ocasiones no dispone de puertas ni ventanas y se queja de que le suelen robar,
no del frío que debe entrar ahí por la noche ni de las ratas y los insectos

23-06-04 Carrefour, Ayuntamiento de Santa Cruz y Delegación del Gobierno, todos acusan a Toba por el caos y el peligro de los carritos de la compra en Añaza

 
                 
 
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