O alguien dimite en el ayuntamiento
de Güímar ante este nuevo ridículo frente a los que
se están cargando todo el Valle de Güímar con extracciones
de áridos indiscriminadas, sin restauración ambiental
alguna, o les obligan a cumplir las leyes como cuando desahucian a una
familia y la dejan en la calle con unos cuanto niños. Que no
es la primera vez que lo hacen.
O las leyes son iguales para todos o
lo más lógico es permitir que todo el mundo haga lo que
le dé la gana y que sea lo que Dios quiere. Pero lo que hicieron
estos "dueños" ayer en Güímar lo hacemos
cualquiera de nosotros y dormimos en el cuartelillo como mínimo,
amén de llevarnos un poco de goma. Esto es vergonzoso, indignante
y un auténtico ridículo que desacredita a las instituciones
que se supone que nos representan. ¿O acaso es una maniobra concertada
de distracción?
Si no tenían motivos para precintar
esas canteras y montaron este numerito, que se vayan todos para su casa
lo antes posible. Por totufos (más o menos lo mismo
que toletes).