Por primera vez -en casi dos años-
miembros de Foro se reunieron en la tarde de ayer (30 de junio) con
representantes de todos los partidos presentes en el ayuntamiento de
Arico, con el alcalde y con el consejero de Medio Ambiente del Cabildo,
así como con técnicos del Cabildo, Ayuntamiento y empresa
concesionaria.
Este encuentro tuvo lugar tras una invitación
que nos ha cursado el Ayuntamiento y el mismo se prolongó a lo
largo de una visita de unas tres horas a las instalaciones del vertedero.
Pese a lo apresurado de la convocatoria, nosotros hemos de agradecer
al Ayuntamiento que haya contado con nosotros para este encuentro y
hemos de agradecer también que, por primera vez, hayamos tenido
la oportunidad de vernos las caras, sin tensiones de ningún tipo
y hablando con entera libertad de todos los asuntos que surgieron.
Por todo ello hemos de decir, una vez
se ha demostrado que se puede hablar civilizadamente y que todos los
grupos políticos del ayuntamiento, el Cabildo, los técnicos
y colectivos ciudadanos pueden discutir, discrepar y tomarse una cerveza
-sin que pase nada- que esperamos que ese diálogo se retome de
nuevo y en serio, de manera que realmente se abra un periodo completamente
nuevo y participativo, donde se cuente con todos los sectores implicados.
En la visita, que realmente pretendía
conocer el estado de las obras, se produjo un intenso debate sobre política
general de gestión de residuos así como sobre algunos
aspectos concretos como la insuficiente profundidad que se le estaba
dando a la nueva celda de vertido, los problemas con los que nos podríamos
encontrar con la nueva planta de todo uno, la trituradora de
neumáticos, la problemática de los envases, la casi nula
implicación del resto de los ayuntamientos...
De todas formas no era el momento ni
el lugar para abrir el debate necesario de cara a la elaboración
del nuevo plan territorial, que ha de marcar las líneas de actuación
de una nueva política de gestión de residuos para Tenerife.
Ese es el auténtico asunto que debe ocuparnos en los próximos
meses, pero debe ser un debate abierto, sin ideas cerradas o preconcebidas,
donde realmente las administraciones y los diferentes colectivos estén
por la labor de darle un giro radical a la situación actual,
sin buscar soluciones "milagrosas" que nos puedan volver a
hipotecar por otros veinte o treinta años.

Parte del grupo se informa sobre las obras de sellado
de la antigua celda