Hace unos días le preguntaban
en una emisora de radio al alcalde de Santa Úrsula sobre el gran
proceso urbanizador que había sufrido su municipio, así
como los planteamientos de futuro en este terreno. El alcalde respondía
con una gran verdad: "poco más se podrá urbanizar
porque apenas quedan terrenos sin ocupar".
La última gran finca que se había
salvado de este implacable proceso en la costa ya está vista
para sentencia. Las palas y los camiones se han lanzado al ataque para
ocupar el último espacio sin cemento que quedaba un la costa
del municipio. A partir de ahora ya sólo queda instalar escaleras
mecánicas para urbanizar la Corona Forestal. Todo se andará.