Asombrado, asombradito estoy. Acabo de leer una nota
de prensa de la empresa Arlink Canarias SL, en la que parece querer
decir algo como “haberle perdonado la vida al pueblo de Santa
Cruz”, por su acción ilegal “a mi entender más
que justificada” de obligar a parar las obras de la Marina Deportiva
privada, repito por si no se me ha entendido, privada que la citada
empresa está llevando a cabo entre el barrio de Valleseco y la
Capitanía del Puerto.
Decía hace unos días, en otro escrito
que remití a numerosas personas, políticos, colectivos
y medios, ¿qué está pasando aquí? Algo no
bueno está pasando y nada tiene que ver con la encomiable labor
que vienen desarrollando los grupos ecologistas para atajar tanto disparate,
sino todo lo contrario. No se puede tolerar que despojen a los santacruceros
de la única franja de litoral público que les queda, y
esto para concedérselo a la iniciativa privada, iniciativa que,
en este caso, hasta se atreve a decir que la obra es buena para Valleseco
y para el pueblo. ¡Qué desfachatez! Es buena y productiva
para ellos y punto, no le den más vueltas.
Tampoco se puede admitir que un centro público
de Enseñanza Superior, pierda unas instalaciones propias, en
las que ha venido impartiendo docencia pública, para caer su
entorno en manos de una empresa privada, a cambio de cederle unos metros
de atraque y un determinado espacio en la marina seca. ¿A qué
estamos jugando en esta Isla? ¿Pero es que esto no tiene fin?
Señores, si un temporal deteriora, que no destroza, parte de
las instalaciones náuticas de esa escuela pública, procede
que lo arregle la Administración, tal y como hizo con el resto
de muelles que resultaron afectados, máxime cuando la cantidad
a gastar es muy poco significativa. Se trata de un centro superior de
enseñanza pública, no privada.
Señores de Arlink, espero y deseo que esto no
siga adelante y que se imponga la cordura. Esa obra no está contemplada
ni en el PGOU, ni en el Plan especial del Puerto vigente, por lo que
no se puede ejecutar, y, además, las cosas han cambiado de forma
considerable desde los gravísimos atentados sucedidos en el mundo
en los últimos tiempos. Ahora se han adoptado grandes medidas
de seguridad para, por ejemplo, proteger a los cruceros que acceden
a nuestro puerto, a sus pasajeros y tripulantes. Estas medidas no pueden
quedar sólo en prohibir el acercamiento de los ciudadanos de
a pie a los trasatlánticos, por el paseo marítimo. Es
muchísimo mas grave y peligroso el tráfico de embarcaciones
deportivas en manos de personas de todo tipo, y con acompañantes
incontrolados, que este puerto deportivo generaría en la misma
bocana de acceso a la dársena de Anaga.
Acabo de llegar de la zona en donde se iniciaron las
obras y vengo bastante asustado. No doy crédito a lo que he visto.
Recomiendo que se den una vuelta por allí y vean las balizas
de señalización de los extremos del dique exterior de
ese puerto deportivo que ya están ubicadas. ¡Qué
disparate! Por no decir de juzgado de guardia. El estrangulamiento que
le produciría ese dique a la bocana de nuestro puerto es inadmisible
y no se puede tolerar. La estrecharía en casi 100 metros. Los
grandes cruceros terminarán cancelando sus escalas en esta Isla
si esta barbaridad sigue adelante. Tampoco deberíamos olvidar,
dado que aquí somos muy conocedores de los efectos de los oleajes,
que al no utilizarse, según el proyecto y para no acortar aún
más la bocana, escollera en el dique exterior, se produciría
un efecto rebote de ola, trasladándose sus negativos efectos
al interior de esa dársena principal, algo que ya nos ha sucedido
y nos ha ocasionado problemas en otras dársenas.
Claro, ahora alguien me puede decir que tuve tiempo
en su momento, para presentar estas alegaciones al proyecto. A estas
personas les tengo que contestar que, aparte de que sería deseable
el confiar plenamente en la autoridad portuaria, en el convencimiento
de que tiene que actuar para salvaguardar los legítimos intereses
de la mayoría del pueblo, algo que en este caso no ha sucedido,
sí se han presentado reparos por parte de algunos estamentos
muy importantes y no han sido considerados. ¿Qué iba a
conseguir yo? Aún estamos a tiempo, deben ser nuestros políticos
de bien los que impidan que esto siga adelante. No pueden permitir que
prevalezca el bien personal de unos pocos, en detrimento de la Isla
que les ha elegido.
Luis Suárez Trenor, nuevamente le digo, váyase
de una vez, ¡por favor! Seguro que su sustituto adoptaría
la más que lógica decisión de agrupar todas las
marinas deportivas en el lugar que les corresponde, que no es otro que
la dársena de los Llanos, con mucho espacio libre y comercialmente
inservible. Al pueblo hay que darle lo que es del pueblo y a la Escuela
Superior de la Marina Civil lo que es de ellos, no compliquen más
las cosas.
Cándido Quintana
Oficial de la Marina Mercante
Miembro de la Plataforma de Defensa del Puerto de Santa Cruz de Tenerife

Vecinos de Valleseco acampados para parar
otra obra que condena al puerto de
Santa Cruz (17-07-04)

Campamento en la entrada de la obra (17-07-04)

Imagen aérea donde se ven las obras
y la acampada en primer plano
(17-07-04)