La voz de alarma la da el presidente de Asaga, Fernando Jiménez,
que advierte de que estos desperdicios están creando un grave
problema ecológico y de paisaje, además de recortar las
superficies destinadas a los cultivos. Las plantas de tratamiento de
Guía de Isora y Tejina funcionan a "medio gas".
EL DÍA, S/C de Tenerife
"Agricultores y ganaderos no cuentan con un lugar para retirar
los plásticos, los productos fitosanitarios, las tuberías...,
en definitiva, con puntos para la recogida selectiva de residuos generados
por estas actividades productivas. Y este es un asunto muy grave",
advierte el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores
y Ganaderos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Asaga), Fernando
Jiménez.
La recogida de residuos agrícolas y ganaderos en el campo canario,
lamenta Jiménez, es un asunto aún por resolver, pese a
que todos admiten que constituye un grave problema que amenaza con "asfixiar"
al sector agropecuario.
Para paliar esta problemática en la Isla, el Cabildo de Tenerife
creó hace tiempo unos puntos para la recogida selectiva de residuos
generados por la actividad agrícola, a propuesta de algunas cooperativas
de agricultores y en virtud de convenios de colaboración con
las mismas, en Guía de Isora y Tejina (La Laguna), estando previsto
hacer otros dos en Buenavista del Norte y Granadilla de Abona.
Al respecto, Fernando Jiménez, manifestó a EL DÍA
que "estos puntos de recogida están funcionando a medias.
Subraya que, "además del deterioro ambiental que provoca,
esto supone que el agricultor se ve con su superficie de cultivo cada
día más reducida".
Las zonas más afectadas en Tenerife se encuentran en Tejina,
Valle de Guerra, Guía de Isora, la Isla Baja y Valle de Güímar,
donde se concentran la mayoría de las explotaciones agrícolas
y los invernaderos, en su mayoría vinculados a cultivos como
el plátano, tomate, hortalizas y flores y plantas. Jiménez
señaló que "estoy presionando por todos lados para
intentar mover este asunto, pero no veo voluntad para arreglarlo".
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente y Paisaje del Cabildo
de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito, aseguró a este
periódico que "este tema no se resuelve si no hay unas empresas
dadas de alta como gestores de residuos, tal y como se funciona en estos
asuntos en toda Europa".
Rodríguez Brito dijo que muchos de estos residuos llevan un
tratamiento especial y algunos deben trasladarlos a la Península,
lo que supone un coste añadido. El consejero dijo que ahora es
prioritaria la recogida selectiva de residuos en las zonas urbanas de
la Isla.
"El Cabildo, a fondo perdido, no se puede hacer cargo de la recogida
de los plásticos de los invernaderos para llevarlos a Almería,
donde hay una planta que los trata, o las mallas. Hay que avanzar con
el pago de los costes a estas empresas que se piensan dar de alta",
comentó Wladimiro Rodríguez.
En Tenerife existen unos 10 millones de metros cuadrados de invernaderos,
unos cubiertos con películas de plástico y otros con malla
plástica. Asimismo, hay unas 4.000 hectáreas de platanera,
de las que casi la mitad emplean bolsas de plástico para proteger
los racimos de plátanos, lo que supone un gasto de dos millones
de bolsas.
En las explotaciones agrícolas tinerfeñas también
se acumulan restos de tuberías que se utilizan en los riegos
localizados, material que tras un uso de diez años se desecha,
además del material de productos fitosanitarios y de abonos líquidos.
Estos residuos que muchas veces se queman, entierran o se abandonan
en el campo constituyen muchas toneladas de basuras y ocasionan un grave
problema ecológico y de paisaje.
Fuente: El Día, 12-07-04


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