Estaba en eso, escribiendo otra vez sobre el nuevo despojo a los santacruceros,
el de una parte de la única franja de litoral que nos queda para
nuestro uso y disfrute, en el litoral de Valleseco, cuando vi un artículo
de Juan Martín Vega titulado “Queremos
la verdad sobre Granadilla”. Se me ocurrió, por lo
que le ruego me excuse, el aprovechar su título, simplemente
cambiado el emplazamiento reseñado, y es que, desgraciadamente,
en esta Isla nuestra, cada vez más, los ciudadanos necesitamos
que nos aclaren, las finalidades reales de muchas de las cosas que algunos
pretenden, ¿por qué será?.
Antes de proseguir, decirle al Sr. Martín, yo que conozco el
proyecto y me lo he leído todo sobre el puerto de Granadilla,
que detrás del mismo no hay nada que lo justifique, sino todo
lo contrario. Si hay decisiones gravísimas a investigar, y otras,
no menos graves, de apoyos de políticos y de algunos medios a
esa infraestructura, supongo que por desconocimiento o, tal vez, por
excesiva confianza en la autoridad portuaria. Con seguridad, si esos
apoyos estudiaran el proyecto real y evaluaran sus pros y sus contras,
ahora estaríamos ante una avalancha de manifestaciones contrarias
al mismo.
¿Qué está pasando en Valleseco?. Pues lo mismo,
una desafortunada decisión de la autoridad portuaria, no sé
si prescrita, dando una concesión, aún sin estar contemplada
en el Plan de Usos ni en el Plan Especial del Puerto de Santa Cruz,
a una empresa denominada Arlink Canarias de Inversiones, S. L., de una
franja de litoral, por cierto prometida al pueblo, para ubicar allí
una Marina Deportiva Privada. Y esto, disfrazándolo como “ampliación
de la dársena de abrigo de la Escuela Superior de la Marina Civil”,
la popularmente conocida como Escuela de Náutica. ¡Que
desvergüenza!.
No nos vale con que ahora nos digan que al erario público le
cuesta 25 millones de euros, por cierto un disparate, la revocación
de tal concesión, ni que la acortan en 50 o 100 metros, procede
analizar ese costo y buscar responsabilidades. El pueblo no puede permitir
que le usurpen ni siquiera un metro, máxime cuando tanta falta
le hace. Nuestro Área Metropolitana y sus 500.000 habitantes
no caben en Las Teresitas, con su escaso kilómetro y medio de
extensión. Necesitamos también imperiosamente ese kilómetro
de litoral de la Playa de Valleseco, y, así y todo, nos seguiremos
quedando muy cortos. Y esto lo queremos de forma pacífica y porque
es nuestro, sin que, ni siquiera, nos enerven manifestaciones como las
realizadas por Luis Suárez Trenor, en una emisora de radio, en
referencia a ese litoral, como... ¿qué playa?, ¿usted
conoce alguna playa allí?, etc.
Estamos totalmente de acuerdo con las recientes manifestaciones de
Costas, en el sentido de que “ habrá playa si no hay puerto”.
Esto es muy lógico, ambas cosas no pueden pervivir allí,
no somos tontos, la iniciativa privada terminaría comiéndose
el espacio público con el tiempo. ¡Fíjense que ya
había un hotel previsto a su vera!. Si alguien lo duda, le recomiendo
consulte el Plan General de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife,
actualmente en fase de información pública, en cualquiera
de las oficinas abiertas al respecto.
Necesitamos “enterito” este kilómetro de playa,
a la que hasta podamos llegar dando un simple paseo por la Avenida de
Anaga, sin necesidad de coger el coche. También necesitamos esta
abrigada playa, en esos numerosos días en que Las Teresitas está
azotada por un viento insoportable, que nos obliga a marcharnos. En
fin, tenemos verdadera necesidad de que la Playa de Valleseco se haga
en toda su dimensión, ni más ni menos que la prevista
en el proyecto que, en su día, presentó aquí la
secretaria de medio ambiente, Cristina Narbona, hoy responsable de ese
mismo ministerio, y que Costas estaría dispuesta a acometer de
forma inmediata, si no se hace la marina allí.
Y termino, afirmando, preguntando, recomendando y recordando. AFIRMANDO
otra vez, que esa marina deportiva estrecharía la bocana de la
Dársena de Anaga de una forma preocupante. Conseguiría
complicar sus tranquilas aguas interiores, por el efecto rebote de las
olas contra su dique exterior previsto (en pantalla), y, lo que es mucho
más grave, propiciaría una indeseable inseguridad justo
en su entrada, al generar un tráfico deportivo de casi 300 embarcaciones,
en manos de personas de “todo tipo” y con acompañantes
“incontrolados”, que para nada encaja en el plan de seguridad
del puerto, recientemente aplicado. PREGUNTANDO, ¿qué
motivos reales hay detrás de todo esto?, ¿se puede tolerar
asumir tantos riesgos, por el solo hecho de autorizar la construcción
de una Marina Deportiva Privada?. RECOMENDANDO que se le dé a
Arlink otro lugar en permuta, dentro de la inservible, comercialmente
hablando, Dársena de los Llanos, con atractiva ubicación
en el centro de la ciudad y con mucho espacio libre. RECORDANDO que
las instalaciones actuales del Centro Superior de Náutica y Estudios
del Mar, son “más que suficientes” para ellos y que
se necesitaría “muy poca inversión” para su
completa restauración y acondicionamiento.
Cándido Quintana
Oficial de la Marina Mercante y
Miembro de la Plataforma de Defensa del Puerto de Santa Cruz de Tenerife

25-07-04
Unas dos mil personas se manifiestan contra los "piratas del cemento"
en Santa Cruz