Unos mil millones de las antiguas pesetas
obrarán el milagro en un solar de unos 10.000 metros cuadrados
en vertedero de Arico. Una planta de "Todo-Uno" que separa
milagrosamente la basura para que se puedan aprovechar las diferentes
fracciones.
Para que todos lo entendamos, dentro
del actual modelo de gestión que nuestros políticos no
tienen ninguna intención de cambiar, esta planta permitiría,
por ejemplo, lo siguiente. Imaginemos un vecino de La Orotava lleva
al contenedor la basura "toda en una bolsa". Sin separar,
vamos. Esencialmente sin separar la materia orgánica que la mezcla
con plásticos, papeles, metales...
Pues bien, la milagrosa teoría
del "Todo-Uno" viene a decir que, para este ejemplo concreto,
este vecino introduce la basura en su casa en una bolsa aprisionándola
bien para aprovechar espacio. De ahí va a un contenedor donde
se vuelve a escachar y a mezclar con la basura del resto de sus vecinos.
Posteriormente va a un camión que con unas enormes palas presiona
toda la basura bien para que quepa más. Una vez bien lleno el
camión se va a la planta de transferencia donde unas enormes
prensas son capaces de meter veinte toneladas de basura en los contenedores
que vemos por la autopista camino de Arico.
Una vez en Arico, según la teoría
de los que han tirado literalmente esos mil millones de pesetas a la
basura -o a los bolsillos de unos cuantos- esos camiones descargarán
y una serie de operarios detrás de una cinta transportadora serán
capaces de separar plásticos, papeles... aprovechables para su
reciclaje.
Nosotros no queremos tener razón,
queremos estar equivocados, pero afirmamos con total rotundidad que
el "Todo-Uno" es un imposible, además de una inmensa
mentira, con el actual modelo centralizado de gestión de residuos.
El "Todo-Uno" -o algo parecido- sólo tiene sentido
en un modelo que consiste en recoger la basura en dos fracciones: La
materia orgánica y el resto. En ese modelo, siempre y cuando
no se someta a ese "resto" a un proceso como el de pasar por
plantas de transferencia donde los materiales se deterioran y se contaminan
al mezclarse unos con otros, esas plantas de "Todo-Uno" pueden
tener algún sentido. Pero siempre teniendo en cuenta que lo primero
que hay que separar en origen es la ¡materia orgánica!
Los materiales no sólo hay que
separarlos para que se puedan reciclar, además deben tener una
calidad suficiente para que sea posible este proceso. Los plásticos
o los cartones contaminados con grasas de alimentos o cualquier otra
cosa son "irrecuperables", se pueden separar en unas condiciones
penosas, eso nadie lo niega ¡pero es un trabajo inútil
porque nadie quiere esos materiales porque son imposibles de recuperar!
Cuando les hacemos estos planteamientos
a los políticos se hacen los locos, miran para otro lado, te
dicen que es que eso venía de atrás, pero nadie se atreve
a dar el dato de lo que piensan recuperar ahí ni ponen sobre
la mesa estudio alguno porque sencillamente no tienen nada. Eso sí,
dicen que están empezando un plan desde cero, pero infraestructuras
como éstas siguen adelante sin que nadie tenga claro para qué
servirán.
El "Todo-Uno", así
planteado, es una gigantesca farsa desde el momento en que la materia
orgánica venga mezclada con otros elementos que se pretendan
separar ahí, eso es mentira y ellos lo saben. Residuos que, además,
hayan pasado por la "tortura" de la planta de transferencia
también serán mucho más difíciles de separar
e imposibles de reciclar.
Por eso nosotros proponemos un modelo
que parta, en primer lugar, de la separación en origen de la
basura en dos fracciones: materia orgánica y resto. Como las
plantas de transferencia representan un problema para la separación
posterior de la basura está claro que necesitaremos plantas de
clasificación comarcales como mínimo. Además necesitaremos
plantas de compostaje, u otras instalaciones para la inertización
de la materia orgánica, también descentralizadas. Y a
Arico, si se quiere, podría ir a parar ese resto siempre que
la "solución" final para lo irrecuperable sea vertido.
Si se opta por incinerar -asunto con el que estamos radicalmente en
contra- es que ya no tiene sentido enviar un sólo kilo de basura
hasta Arico, porque hasta ahora el transporte ha sido lo verdaderamente
caro en el tratamiento de la basura en Tenerife. Por eso, en ese caso,
lo lógico sería que se incinerase cerca de donde se genera
la basura donde, además, se consumiría la energía
que pudiese generar la planta.
Y es porque nosotros sabemos que nadie
va a querer una incineradora cerca de sus casas, por lo que nos resulta
incomprensible que haya personas que la pidan siempre y cuando se la
pongan a la puerta de su vecino, aunque sea para quemar la basura que
él produce. Además en un lugar donde varios barrios se
verían afectados por las emisiones a lo largo de la noche por
unas condiciones climáticas locales muy concretas y muy conocidas
por lo que ha pasado en estos años con los olores del vertedero.
Si no se nos mete en la cabeza pronto
que esto de los residuos no permite soluciones "milagrosas",
que hay que ir a sistemas sencillos, descentralizados, donde la inversión
se vaya al tratamiento y no al transporte ni a tecnologías que
se han demostrado fracasadas.... si no estamos dispuestos a cambiar
nada por el coste político inmediato para treinta municipios
que han vivido durante 20 años de espaldas al problema, nos veremos
pronto metidos en un lío mucho mayor que al que nos ha llevado
tanta irresponsabilidad a lo largo de los últimos años.

Solar donde se levantará la planta
de "Todo-Uno"