Unos cuatro años lleva cerrado
el principal mirador de Tenerife debido a una remodelación total
que, para bien o para mal ha transformado definitivamente el entorno.
Sobre gustos, evidentemente, no hay nada escrito y muchas son las opiniones
que se oyen con respecto a una obra que en absoluto se integra en el
entorno ni su estética responde, para nada, con la arquitectura
tradiconal de la Isla.
Todo eso es opinable, pero por lo
visto el motivo del retraso en la terminación de la obra tiene
que ver con la acometida eléctrica. Nadie cayó en la cuenta
que cuando terminasen la obra arquitectónica iban a necesitar
electricidad y el proyecto de elctrificación ha sido aprobado
recientemente. Y hasta ahí todo normal, dada la forma en la que
se hacen las cosas por aquí y la irresponsabilidad de unos cuantos
que no les improta tener cerrado el principal mirador turístico
de una Isla que vive del turísmo durante cinco, o quien sabe
si seis o más años.
Pero la pregunta que nosotros queremos
hacernos aquí es si un mirador en el Valle de la Orotava, donde
probablemente se disfrute de uno de los climas más privilegiados
del Planeta, con temperaturas moderadas, donde es muy raro el día
en el año -por muy caluroso que se presente- no se pueda disfrutar
bajo una buena sombra de una temperatura ambiente más que agradable
en un lugar suficientemente ventilado.
Pues no, nuestros arquitectos creen
que es imprescindible encerrar al turista y al nativo en una especie
de urna de cristal, donde la gente no tenga el más mínimo
contacto con la temperatura ambiente y utilizar unos potentes aparatos
de aire acondicionado para poder respirar dentro de ese espacio sin
respiradero alguno.
En la cultura tradicional estos
problemas se solucionaban con una buena orientación, con una
buena ventilación natural, con un árbol o con la tradicional
parra que daba sombra precisamente en los meses más calurosos
permitiendo que, con la caida de la hoja, los rayos del sol prenetrasen
en los patios en otoño y en invierno. Y eso es así porque
tenemos, de momento, uno de los mejores climas del mundo donde soluciones
arquitectónicas sencillas pueden favorecer, con mucha facilitad,
un ambiente agradeble durante prácticamente todo el año.
Otra aspecto positivo que también
trae consigo este otro planteamiento, aunque eso a nadie importe ya
porque nos creemos muy ricos, es el ahorro energético. Dada la
ubicación del mirador de Humboldt se podría prácticamente
autoabastecer de energía con placas solares, como se plantea
hoy por hoy en buena parte de los edificios públicos de los países
más avanzados. Pero aqué no tenemos ni la cultura ni el
interés por avanzar en estas soluciones, nos sentimos satisfechos
con unas viviendas bioclimáticas que lleva construyendo el Cabildo
en Granadilla desde hace más de diez años, sin que de
momente exista nada pese a que se han inaugurado, poco antes de las
pasadas elecciones, sin que estuviesen terminadas.
El mirador de Humboldt
será, cuando lo abran, una cosa más bonita o más
fea dependiendo de cada uno. Pero lo que es impepinable es que no será
el lugar adecuado para respirar el aire de La Orotava a la sombra y
tomándose una cerveza. El aire está previsto que también
sea artificial, pese a que es de lo poquito natural y de calidad que
nos va quedando por aquí, al menos en ese sitio.

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Aprobado el proyecto de electrificación
del mirador de Humboldt, en La Orotava
Supone una inversión de 96.000 euros
El Cabildo de Tenerife ha dado el visto bueno al proyecto de instalación
de la acometida eléctrica del mirador de Humboldt, en el municipio
de La Orotava. Con ello, se da los últimos pasos para la terminación
de un recinto que será gestionado posteriormente por el Ayuntamiento
orotavense, administración a la que ha sido transferido. Según
figura en el acuerdo adoptado por los integrantes de la Comisión
Insular de Gobierno, la obra supondrá una inversión superior
a los 96.000 euros y consistirá en el tendido de una red de baja
tensión que facilitará el suministro de energía
para el funcionamiento del mirador.
Según resalta el director insular de Medio Urbano, Paisaje y
Protección Civil, Jorge Bonnet, "la conclusión de
este proyecto ha llevado su tiempo debido a una serie de dificultades
que fueron surgiendo. Por fortuna, en todos los casos han podido ser
superadas y ahora nos disponemos a resolver el último problema,
que es el del suministro eléctrico. A partir de la realización
de este proyecto, los representantes municipales podrán poner
en funcionamiento esta instalación, que vendrá a ofrecer
un nuevo atractivo a la zona".
El mirador de Humboldt se encuentra situado en la zona de la Cuesta
de la Villa y fue habilitado por primera vez hace más de cuatro
décadas. El proyecto desarrollado en su momento por el Cabildo,
valorado en una cifra superior a los 790.000 euros, permitió
crear una nueva instalación en la que fueron ampliadas las condiciones
de visión, información, separación de la vía,
mantenimiento y adaptación al entorno. En esa línea, se
construyó una infraestructura dividida en dos niveles en la que
se incluía dependencias que podrían acoger una oficina
de información, sala de exposiciones de artesanía y cafetería.
El inmueble dispone en su planta superior de un espacio abierto y continuo,
que se encuentra protegido de la carretera por un muro chapado de piedra
natural a modo de pantalla, cuyo diseño permite la ventilación
e iluminación del piso inferior. El acceso a esta última
se realiza a través de una rampa y escalera. El conjunto cuenta
con un cerramiento acristalado que facilita la contemplación
desde el interior de la panorámica que ofrece el Valle de La
Orotava y el Teide. Los trabajos de electrificación saldrán
a subasta una vez que concluya el preceptivo período de información
pública.
Fuente: Diario de Tenerife, 10 de marzo de 2004