A lo largo de este viernes
una gran mancha de hidrocarburos, que en algunos momentos llegó
a superar los dos kilómetros de extensión, se ha podido
apreciar en la zona de El Lazareto y el muelle de Honduras donde atracan
o fondean los petroleros que transportan hidrocarburos de la refinería
de CEPSA.
Según los usuarios
habituales de la playa que se encuentra en la zona este tipo de vertidos
son habituales, aunque las corrientes dominantes dirigen estos vertidos
hacia el Sur, lo que no ha ocurrido en esta ocasión. Por su aspecto
y por su olor no cabe duda de que se trata de vertidos de derivados
de productos petrolíferos que en esta ocasión comenzaron
a aparecer desde la mañana del viernes coincidiendo con la llegada
de un pequeño petrolero de CEPSA que, por su aspecto, algunos
asiduos de la zona no dudaban en calificarlo como "barco pirata".
Es posible, aunque no hay datos al respecto, que se trate de alguna
limpieza de tanques porque parece como una especie de "rastro"
que fuera dejando algún petrolero.
Curiosamente una lancha
de salvamento marítimo no paraba de dar vueltas insistentemente
sobre la zona coincidiendo con la presencia de una cámara de
la televisión local. Nadie se explica porqué o con qué
objeto daba vueltas y vueltas esta lancha cuando este suceso no deja
de ser un episodio habitual en la zona, que en esta ocasión se
ha notado más por la debilidad de la corriente dominante en esta
fecha. Pero como incluso nosotros
hemos tenido oportunidad de comprobar recientemente, a nadie le
importa aquí que determinadas empresas contaminen de esta manera
sin que ninguna administración esté dispuesta a actuar
con la contundencia con la que actúan en ocasiones con pequeños
empresarios o ciudadanos a los que se les persigue hasta por pasear
a caballo por una pista forestal. Que no es que eso pueda estar bien
o mal, sino que las leyes están para que las cumplamos todos,
los que pagan campañas electorales o pasan sobres por debajo
o por encima de las mesas y los que no. O así debería
de ser en un supuesto estado más cercano al imperio de la Ley
que al compadreo que todavía reina entre nosotros.


Niños usurarios de la playa explican
lo que habían visto



Con aspecto de alquitrán la mancha
se extendía por toda la zona

En primer plano la mancha de alquitrán,
la gran mancha marrón de la izquierda es la habitual mancha del
emisario de aguas residuales de Santa
Cruz

La lancha de Salvamento Marítimo daba
vueltas y vueltas sin que nadie la viera tomar una muestra o hacer algo
más que gastar combustible aparentemente sin sentido. Ojo, que
es posible que estuviesen buscando algo que no sepamos, pero la situación
parecía un poco ridícula.

En primer plano el pequeño petrolero
que llegó coincidiendo con la aparición de la mancha.
Lo que no quiere decir que hayan sido ellos, pero dio la casualidad
en esta ocasión de que esto ocurrió así.