El sur de Tenerife demostró en
la mañana de este sábado en Las Galletas, municipio de
Arona, su firme determinación para paralizar la proliferación
indiscriminada de jaulas marinas junto a la costa a lo largo de todos
los municipios de la zona.
En el acto popular y reivindicativo
intervinieron desde dirigentes vecinales hasta los propios alcaldes
de Arona o de Santiago del Teide, que también se está
viendo afectado por esta irresponsable política nada más
y nada menos que en el paraje único de Acantilado de los Gigantes.
Los pescadores, por su parte, desgranaron sus argumentos referentes
a la necesidad de propiciar un desarrollo sostenible, que no es lo mismo
que el "enriquecimiento sostenido" en beneficio de unos cuantos,
que parece ser el fundamento que justifica determinadas decisiones políticas
que están agrediendo gravemente nuestro entorno.
Los alcaldes de Coalición Canaria
se manifestaron públicamente de manera bastante rotunda, lo que
contrasta con los posicionamientos de este partido en el Cabildo y en
el Gobierno de Canarias. Pero llegados a este punto, y a la vista de
la determinación de los colectivos ciudadanos para parar este
atentado ambiental contra nuestra maltrecha y escasa plataforma marina,
parece que ya lo de menos va a ser el posicionamiento de nuestros políticos,
porque la sociedad civil, una vez más, se ha visto obligada a
tomar la palabra en este asunto ante la pasividad de unos y la irresponsabilidad
de otros.
Nadie está en contra de esta
actividad económica, pero otra cosa es que se instalen en los
lugares más cómodos, menos caros y donde más rentabilidad
obtienen los promotores de estos negocios. Los factores ambientales,
aunque no sea costumbre en Canarias, también deben ser tenidos
en cuenta y no amenazar el entorno inmediato de nuestra costa porque
se trata de un recurso limitado y escaso del que viven nuestros pescadores,
del que se sostiene la industria turística y del que todos tenemos
el derecho de disfrutarlo en las mejores condiciones. No al negocio
fácil, que inviertan dinero y que se lleven las jaulas lejos
de la costa ¿O es que esto es ya una especie de rapiña
en la que todo el mundo quiere trincar todo lo que pueda a costa de
nuestros recursos agotables?

El alcalde de Arona fue muy claro con respecto
a la postura unánime de la Corporación Municipal, de lo
cual todos los presentes tomaron muy buena nota

De entre las voces canarias que se escucharon
destacamos la de esta canaria que, aunque nacida lejos y con un poco
de acento todavía, habló muy claramente y con un lenguaje
popular que permitió que todos los presentes la entendiésemos
perfectamente. Un poco cabreada, eso sí, lo que se justifica
por las amenazas que le han lanzado desde los promotores de las jaulas
por expresarse libremente. Lo que hay que ver todavía por aquí.
Felicidades a esta amiga por su valor, determinación y coraje.