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Una avería
en la refinería de Santa Cruz provoca dos columnas de humo
La compañía Cepsa informó que "no hubo ningún
peligro para la población"
Una avería en varias unidades de producción de la refinería
de Cepsa en Santa Cruz de Tenerife provocó una densa humareda
entre las 18:40 y las 20 horas de ayer sobre la zona de Cabo Llanos.
Los gases fueron emitidos por dos chimeneas y la antorcha en varias
oleadas y, según fuentes de la propia compañía
Cepsa, "no superaron ni mucho menos
los máximos establecidos por la legislación".
Según el gabinete de prensa de Cepsa "no hubo en ningún
momento peligro para la población ni se puso en marcha ningún
dispositivo de emergencia, salvo los protocolos normales en caso de
problemas técnicos como éste, pese a lo llamativo del
humo".
El Ayuntamiento de Santa Cruz estuvo en todo momento informado, tanto
por Cepsa como por Protección Civil. Por
si acaso, el consistorio envió una patrulla de la Policía
Local para que informase de la situación. Una
mala maniobra de un camión causó la ruptura de una tubería
de aire que abastece a algunas unidades de producción, según
la primera versión dada a conocer ayer a eso de las 19 horas
por Cepsa. "El humo se produjo como consecuencia de la avería.
Hubo que detener las unidades afectadas y desviar los gases a la antorcha.
Digamos que no es un problema anormal,
pero tampoco es frecuente", refirió una fuente de la compañía
de petróleos española.
Anoche, los técnicos seguían averiguando por qué
exactamente tuvieron que ser detenidas las unidas de producción
para el informe oficial que será elevado al Ayuntamiento. El
consistorio prefirió no pronunciarse en espera de la explicación
pertinente, aunque Hilario Rodríguez, concejal de Seguridad
Ciudadana, Tráfico y Protección Civil, admitió
haber sido informado de que no había razón ninguna para
la alarma.
´Contaminación de verano´
Ni siquiera fue necesario poner en
marcha la alerta ante un fenómeno denominado contaminación
de verano, que se produce cuando coinciden días
de mucho calor y calima con las consecuencias de la emisión
de gases de efecto invernadero. Ayer había calor y cierta calima,
pero las condiciones climáticas y los niveles de contaminación
no llegaron a ser extremos como en la última alerta, en agosto
de 2000. En aquella ocasión, Sanidad puso en marcha el protocolo
de prevención previsto para estos casos en el que, entre otras
cosas, se emitieron recomendaciones como no hacer ejercicios físicos
en el casco de Santa Cruz.
La aparatosidad de las columnas de humo provocó, eso sí,
cierta preocupación entre la población de la capital
tinerfeña, sobre todo en Cabo Llanos y alrededores. De hecho,
tanto la Policía Local como los Bomberos admitieron haber recibido
numerosas llamadas de vecinos denunciando la humareda y preguntando
qué sucedía. Un vecino, Tomás Armas, que se encontraba
observándola desde la terraza del Centro Comercial Meridiano,
manifestó la indignación, compartida dijo por otras
personas que lo acompañaban, que "nos provoca emisiones
como ésta [señalando el humo] de gases nocivos para
la salud".
Las fuentes de la refinería en Santa Cruz de la compañía
Cepsa insistieron en que "en ningún
momento hubo razones para la preocupación"
y aclararon que la avería "no fue grave y estaba siendo
resuelta con celeridad", de tal manera que al cierre de esta
edición las últimas columnas de humo dejaron de salir
por las chimeneas a eso de las 20 horas.
Fuente: La Opinión de Tenerife. Sábado,
28 de agosto de 2004