Esperemos que la desaparición
del gran cartel, con el que el municipio de Adeje recibía a sus
visitantes junto a la autopista, no esté motivado sólo
por la obras que el Loro Parque lleva a cabo en la zona. Más
bien nos gustaría que signifique el fin de la ridícula
lucha entre los municipios hermanos de Arona y Adeje por defender cada
uno una marca distinta para el turismo en el sur de Tenerife. Unos con
su Tenerife Sur y otros con su Costa Adeje y demás llevan años
tirándose los trastos a la cabeza y sólo, al parecer,
el efecto de la crisis que padecemos, parece que les ha hecho darse
cuenta que cada uno por su lado no se comen un rosco.
Triste es que sólo
las graves crisis sean las que hacen reflexionar a estos políticos
que nos ha tocado padecer, pero esperemos que al final terminen dándose
cuenta que no sólo dentro de cada isla, sino que entre todas
las islas tenemos que unir esfuerzos si queremos tener un poquito de
futuro por aquí. Las esperanzas de que abandonemos los pleitos
que no conducen a nada son pocas -ahí están también
algunos medios de comunicación vendiendo peleas que sólo
ellos viven- pero esperemos que, aunque sea a base de palos, vayamos
dándonos cuenta de que divididos y poniendo cada uno se "cartel"
no llegamos a ninguna parte.