Algo más de medio centenar de
personas han acampado en la zona afectada por las obras
ilegales, que fueron paralizadas por la Asamblea por Tenerife la
semana pasada, en la zona en la que se pretende sacar adelante el mayor
y más injustificado atentado contra el litoral que en la actualidad
se planea en país alguno de nuestro entorno.
No existe, o por lo menos nadie conoce,
que una obra de esta envergadura, con este grado de impacto, con este
coste económico, que pone en riesgo la viabilidad futura del
puerto de Santa Cruz... se pueda sacar adelante en medio de tantas mentiras.
De la imposibilidad de ampliar el puerto de Santa Cruz -principal argumento
de los promotores del puerto de Granadilla- se dice ahora que sí
se puede pero, eso sí, sin modificar una coma del proyecto inicial
de Granadilla.
De un puerto al que se iba a desviar
todo el tráfico comercial de la Isla (tal y cómo aún
hoy en día defiende el plan de ordenación de la Isla,
PIOT), a un puerto sólo
para el gas y el cemento. Eso sí, sin modificar una coma del
proyecto inicial del macro puerto industrial y comercial.
Un proyecto en el que la Viceconsejería
de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias ha eliminado, políticamente,
cualquier referencia negativa en cuanto a los impactos ambientales en
contra de sus propios servicios técnicos, universidades y demás.
Situación ésta sin precedentes que ha llevado a doña
Milagros Luis Brito a ser objeto de una querella
criminal de Greenpeace ya admitida ha trámite. Por cierto
que a doña Milagros no le gusta mucho la justicia ordinaria -a
la que nos sometemos todos los ciudadanos- y ha hecho valer su condición
de "aforada" para que su caso lo lleve el Tribunal Superior
de Justicia de Canarias que, como sabemos, está compuesto por
magistrados elegidos por los partidos políticos.
Un proyecto sobre el que, hasta el día
de la fecha, ha sido imposible sentar públicamente en una misma
mesa a los defensores y detractores para contrastar argumentos. Eso
porque los primeros jamás han aceptado debate público
alguno por si alguien les pregunta por la
verdadera motivación de ese innecesario puerto, como es la
compra masiva de terrenos por los especuladores de siempre en la zona.
En definitiva, una serie de situaciones
que en realidad se resumen en una: nula posibilidad real para los ciudadanos
de participar en los procesos políticos de toma de decisiones
o, lo que es lo mismo, la descarada intención político-empresarial
y mediática de hacer inviable cualquier tipo de respuesta al
derecho constitucional de "participación ciudadana",
aplastando a todo el que discrepe como
quien mata moscas a cañonazos.
Las consecuencias de todo esto están
dando lugar a un movimiento ciudadano
que no se recordaba en esta tierra desde la época de la transición
política. Algo que muchos pensábamos que no volveríamos
a ver nunca más está sucediendo y la acampada es sólo
un aviso de lo que podría pasar si estas obras ilegales, especulativas,
ambientalmente insostenibles, económicamente injustificables
e injustificadas, socialmente insostenibles y desequilibradora... salen
adelante sin la necesaria justificación y debate con todas las
cartas sobre todas las mesas.