Un viaje para la
esperanza
• Representantes de los Ayuntamientos de San Bartolomé
de Tirajana en Gran Canaria y de Arico, en Tenerife, encabezados por
sus respectivos alcaldes, junto con miembros de varias ONGs se desplazan
a Portugal para visitar una planta de gestión sostenible de residuos
sanitarios
• Este viaje fue organizado por el Foro contra la Incineración,
en coordinación con la empresa Ambimed y el Ayuntamiento de Barreiro
• Como conclusión, se llegó a un consenso entre
todos los asistentes de coordinación de acciones de rechazo a
los hornos MER, en el que se incluye la incineración de residuos
sanitarios, impuestos por el Gobierno de Canarias
El 13 de noviembre de 2002 se publicó en el Boletín Oficial
de Canarias las bases del concurso para la adjudicación de dos
hornos de incineración de un tipo de residuos denominados MER
(materiales especificados de riesgo) con fondos que provenían
del Ministerio de Medio Ambiente. Estos hornos estarían implantados
en los vertederos de Juan Grande (GC) y Arico (Tfe). La necesidad de
eliminación de este tipo de residuo se deriva esencialmente por
lo que se ha denominado "crisis de las vacas locas". Al margen
de los desechos de mataderos con potencial peligroso, así como
de ejemplares enteros de reses que pudieran estar afectadas, las bases
de dicho concurso establecían, sorprendentemente, que dichos
hornos servirían, al mismo tiempo, para deshacerse de los residuos
de origen sanitario, lo cual no figuraba en el Convenio firmado con
el Ministerio además de que se trata de una práctica que
no tienen precedentes conocidos en el estado español.
A raíz de este concurso, el Foro contra la Incineración
de Residuos, que llevaba ya tiempo oponiéndose a que se construyesen
incineradoras como sistemas de eliminación de los residuos domésticos,
se movilizó para también oponerse a esta otra incineradora,
más pequeña pero igualmente peligrosa, dado que se estimó
que no sólo se había vulnerado principios legales básicos
en el procedimiento de adjudicación, sino que se incumplía
el convenio con el Ministerio además de no encontrar razonable
que se incinerasen residuos sanitarios toda vez que hoy por hoy triunfan
en todo el mundo técnicas mucho menos agresivas y peligrosas.
En este sentido, se presentó recurso contenciosos administrativo
contra la adjudicación de dichos hornos que actualmente se tramita
en los tribunales de justicia.
El Foro entiende la necesidad de gestionar los residuos, no niega su
existencia, y comparte la necesidad de que sea en la propia Comunidad
Autónoma. Por ello, en su búsqueda constante de soluciones
ambientalmente más respetuosas, contactó con la empresa
Ambimed, quien no puso inconveniente en que se visitaran sus instalaciones.
El Foro, desde el primer momento, considera que a dicho viaje deben
acudir los dos Ayuntamientos a los que el gobierno de Canarias les impone
la instalación de estos hornos de incineración.
Es así que el pasado 13 de septiembre se desplazan a Portugal
un grupo de personas formado por D. Marco Aurelio Pérez Sánchez
Alcalde de S. Bartolomé de Tirajana, D. Francisco Guédes
García Teniente Alcalde del Ayuntamiento de San Bartolomé
de Tirajana, D. José Miguel Rivero Espino, Técnico de
dicho Ayuntamiento, D. Eladio Morales Alcalde de Arico, Dª Mª
Belén Reyes González Concejala de Medio Ambiente y Responsable
Municipal del Vertedero de Arico, Fernando Sabaté (miembro de
la Asociación Sureste y de la Asamblea por Tenerife), D. Ángel
Díaz (Director de ATARETACO), también se incorporó
al viaje un miembro del partido de Los Verdes de Canarias (Arturo) y
por quien firma este escrito en representación del Foro contra
la Incineración y de Ben Magec-Ecologistas en Acción,
para visitar en las inmediaciones de Lisboa una de las instalaciones
más avanzadas que la empresa anteriormente mencionada posee.
Representantes de dicha empresa desplazaron al grupo al municipio de
Barreiros, en las cercanías de Lisboa, en donde el alcalde estaba
esperando para dar la bienvenida y explicar las relaciones que dicha
instalación mantiene con el Ayuntamiento.
Las instalaciones están ubicadas en un parque industrial de
la localidad, y sorprenden por la sencillez de la tecnología
aplicada: el autoclave. Se trata de una nave que funciona las 24 horas
del día con tres turnos de trabajadores y que da trabajo a unas
70 personas entre administración, operarios y conductores.
Las instalaciones fueron inauguradas en 1996 y gestionan el 80% de
los residuos sanitarios de todo Portugal, y aún así es
una nave que no destaca de entre las demás en el parque industrial
donde está ubicada.
Según se nos informó, la tecnología del autoclave
disminuye un 95% el riesgo respecto a las dos otros sistemas de eliminación
de los residuos sanitarios: incineración y microhondas.
El autoclavado efectuado por esta empresa en las instalaciones de Barreiros
empieza por una separación previa en origen de los residuos en
los centros de sanitarios correspondientes. La propia empresa supervisa
y forma al personal de estos centros para que separen en cuatro grupos
todos los residuos que se producen, según la normativa portuguesa
vigente. El grupo 1 y 2 son residuos equiparable a los urbanos (embalajes,
provenientes de zonas administrativas, frascos vacíos de medicamentos,
restos de las cocinas...) que pueden ser tratados como cualquier otros
residuo urbanos (depositado en los contenedores correspondientes).
De los dos grupos restantes, que son los que necesitan tratamiento
especial, el Grupo 3 supone un 95% y el grupo 4 (bisturíes, jeringas,
medicamentos y productos químicos rechazados, fetos, placentas...)
supone tan sólo el 5%, que es mandado a incineradoras especiales.
En el caso de esta planta de Barreiros, se remite a Francia y Alemania.
Por tanto, los residuos que tienen tratamiento en la planta son el
Grupo 3, denominados de riesgo biológico: piezas anatómicas,
contaminados por sangre y derivados, medicamentos, fluidos orgánicos,
y en general todo el material proveniente de los departamentos de enfermos
infecto-contagiosos, cirugía hemodiálisis, autopsias,
anatomía patológica, patología clínica,
laboratorios de investigación...
Estos residuos se echan en unas bolsas transparentes que recubren los
unos contenedores especiales reutilizables y perfectamente identificados
cada uno por una etiqueta. Estos contenedores se trasladan a las instalaciones
en camiones refrigerados, habiendo plantas de transferencia para los
que viene de los lugares más alejados de Portugal.
Una vez allí, se trasladan los residuos de estos contenedores
especiales plásticos cilíndricos a otros contenedores
metálicos de mayor dimensión con ruedas, que son los que
se introducen en la máquina que efectuará el autoclavado.
Esta máquina es un túnel de apenas unos 5 metros de longitud
con unas compuertas de seguridad a la entrada y a la salida, en cuyo
interior se propicia el vacío, así como el calentamiento
a unos 134º y 3 atmósferas de presión mediante vapor
de agua durante un proceso que no dura más allá de una
hora. El residuo sale así totalmente inertizado y con mucho menor
volumen del que entró. Finalmente se somete a un triturado y
compactación que lo reduce a tan sólo un 20% del volumen
inicial y que impide cualquier identificación del residuo como
de origen sanitario, pudiéndose tratarse ya como cualquier residuo
urbano, y por tanto mandar a vertedero.
Los contenedores plásticos en los que se depositó en
origen los residuos y se efectuó el traslado son también
inertizados mediante un tratamiento de chorro de vapor de agua a presión,
pudiendo así ser continuamente reutilizado.
Las instalaciones se completan con una pequeña caldera así
como un sistema de depuración de aguas por ósmosis inversa,
lo que hace que el agua que se utiliza en los diferentes procesos está
en continua reutilización en un ciclo prácticamente cerrado.
A parte de la eficiencia y la sencillez con la que funciona esta planta,
cabe destacar otro aspecto en la gestión que propician unos niveles
de calidad que la hacen ejemplarizante: los mecanismos de información
y control que se efectúan y que fueron explicados por el Alcalde
de Barreiros, D. Emilio Xavier.
Desde el principio de la explotación de las instalaciones,
se estableció lo que se ha denominado la Comisión de Acompañamiento,
formada por agentes sociales ajenos a la empresa, en los que están
incluidos por ejemplo el propio ayuntamiento o miembros de colectivos
de defensa ambiental, tanto locales como estatales. Esta comisión
tiene la capacidad de inspeccionar las instalaciones en cualquier momento
y sin previo aviso. Además esta Comisión contrata a un
técnico para que efectúe los controles que considere oportuno
y comprobar que se está cumpliendo en lo especificado en la normativa
vigente. Este técnico es sufragado por una subvención
que recibe la Comisión de la propia empresa.
Por último, destacar los niveles de consenso a los que llegamos
todos los asistentes invitados a conocer las instalaciones, que propiciará
en el futuro una coordinación de esfuerzos para intentar conseguir
que las administraciones competentes –Gobierno de Canarias y Cabildos
Insulares- modifique la actual pretensión de imponer lo que ellos
llaman hornos MER, y por contra apoyar que se realice un nuevo concurso
abierto restringido a la tecnología de autoclave al que puedan
optar cualquier empresa que garantice unos niveles de gestión
apropiados para este complejo tipo de residuos. Asimismo, se habló
de intentar hacer otro viaje para comprobar cómo se gestionan
de forma adecuada residuos ganaderos (propiamente los MER) sin necesidad
de incinerarlos.
Resulta irónico que tengan que ser organizaciones sociales sin
ánimo de lucro y administraciones sin competencias en la gestión
(Ayuntamientos) los que tengan que estar buscando soluciones al grave
problema de los residuos en Canarias. Pero dado la planificación
tan irracional que ha hecho al respecto el Gobierno de Canarias tras
la aprobación del PIRCAN, junto con la falta absoluta de información
y trasparencia, no vemos obligados a realizar este tipo de acciones
que no nos correspondería a nosotros fomentar ni organizar. Como
ejemplo de esto, basta con añadir un dato que se nos facilitó
en este viaje: para la gestión de los residuos sanitarios en
el resto del Estado español existen 2 incineradoras (Asturias
y Cantabria) construidas en 1992 y 17 plantas de autoclave construidas
con posterioridad. En Canarias no sólo se pretende volver a una
tecnología obsoleta y caduca sino que además sería
la única comunidad en la que se gestionasen de forma conjunta
dos tipos de residuos muy distintos entre sí: sanitarios y MER.
Sobran más explicaciones
15 de septiembre de 2004
Toni Rguez.
Miembro del Foro contra la Incineración y de Ben Magec-Ecologistas
en Acción
------------------------------------
PRINCIPIO DE ACUERDO ENTRE LOS DIFERENTES COLECTIVOS
Y ADMINISTRACIONES QUE ACUDIERON AL VIAJE
(Borrador sujeto a modificaciones)
1. Hemos alcanzado un consenso entre los representantes de los Ayuntamientos
de Arico y San Bartolomé de Tirajana, y los colectivos de defensa
ambiental.
2.- Este acuerdo pretende impulsar desde la base un modelo de referencia
en la gestión de los residuos peligrosos para toda Canarias.
3.- Desde el punto de vista político, además de los colectivos
ciudadanos que lo respaldan, los representantes políticos que
lo apoyan abarcan de hecho a los tres partidos mayoritarios de Canarias.
Este nuevo modelo no se plantea en contra de nadie, sino a favor de
todos.
4.- Decimos NO a la implantación de hornos M.E.R. en Arico y
San Bartolomé de Tirajana, para la gestión de los residuos
sanitarios y animales. Los hornos M.E.R. constituyen un modelo de gestión
de los residuos anticuado, peligroso e insostenible. Y representan el
Caballo de Troya de un estilo muy negativo de solución general
para el problema de los residuos: la incineración. La tecnología
de hornos M.E.R. no se está ya implantando como solución
principal en ningún lugar de Europa.
5.- Decimos SÍ al modelo de AUTOCLAVADO, mucho más sostenible
y positivo, que es el que se está aplicando de manera hegemónica
en el Estado Español y en Europa. El sistema de AUTOCLAVADO presenta
muchos menos riesgos, y resulta más seguro que cualquiera de
los demás modelos que se están aplicando hoy en día.
6.- En los últimos días, hemos tenido la oportunidad de
visitar la planta de gestión de residuos de Barreiro, en el área
de Lisboa, que gestiona buena parte de los residuos tóxicos de
origen sanitario de Portugal. Además del buen funcionamiento
técnico de la planta, tuvimos ocasión de conocer directamente
por el Alcalde de Barreiro los interesantes sistemas de control público
y ciudadano del proceso de gestión de los residuos, y que ellos
concretan en un órgano denominado 'Comisión de Acopañamiento'.
Estamos convencidos de que sistemas semejantes de control público
y participación ciudadana los debemos desarrollar también
en nuestra tierra."