El nuevo consejero del Cabildo "responsable"
de la política de gestión de los residuos ha tomado la
costumbre, en este año y pico que lleva al frente del área,
de pegarse unos tremendos baños mediáticos en las instalaciones
del vertedero. Que entren ciudadanos críticos no
le interesa tanto, pero por llevar prensa que no haga preguntas
indiscretas (o que por lo menos no las publiquen) se ha convertido en
una especie de obsesión.
Uno de los asuntos que más le
apasiona es que está a punto de terminar el sellado de la primera
celda. Se trata simplemente de que la celda se ha colmatado y hay que
sellarla como marca la legislación comunitaria y española.
Pero el hombre ha convertido el asunto, según da a entender,
en una especie de éxito sin precedentes en el mundo civilizado
en lo que tiene que ver con el tratamiento de la basura.
A nosotros no da lo mismo, pero cada
vez que sale a la palestra con este asunto -que suele ser cada 35 días
según una media que hemos calculado- nos vemos sometidos a una
serie de preguntas de personas de buena fe que tienen la impresión
que han desaparecido el problema de los residuos al interpretar los
titulares grandilocuentes que el Cabildo consigue en la prensa (el Diario
de Avisos titulaba ayer "El sistema para quitar los malos olores
en el vertedero se termina este mes").
Por nuestra parte sólo aclarar
que nosotros hemos dado por zanjada la polémica sobre el método
de sellado del vertedero al haber aceptado el Cabildo las alegaciones
que presentamos después de un largo año de concentraciones,
alegaciones, argumentaciones y hasta un pleno ciudadano que hicimos
en la plaza de Arico. Esa es la única verdad constatable. Wladimiro
votó, junto con toda la Corporación Insular, un modelo
de sellado que era una vergüenza y que los ciudadanos recurrimos.
Y la realidad es que aceptaron el modelo que nosotros exigimos no porque
nos aceptasen las alegaciones (cosa que negaron pese a haber modificado
el proyecto en la línea de lo que nosotros solicitábamos),
lo aceptaron porque les amenazamos con denunciar el asunto en la Unión
Europea.
Pero para nosotros eso es completamente
indiferente, lo único que nos interesa es que la celda se está
sellando en condiciones. Que Wladimiro quiera llenarse el pecho de medallas
en medio de un caos como el que vivimos en esta Isla con el problema
de las basuras. Que haya convocado ya diez ruedas de prensa para explicar
algo que no es sino el cumplimiento de la ley. Que quiera atribuirse
un mérito que no le corresponde porque la decisión de
cambiar el proyecto ya la había tomado Miguel Ángel Guisado
antes de marcharse (según nos han manifestado algunos técnicos
y que hemos visto datado en documentos). Que no se digne a mencionar
a los ciudadanos y colectivos que se enfrentaron radicalmente al primitivo
sellado.
Todas esas cosas nos traen sin cuidado,
pero lo que nos preocupa es que esté lanzando botes de humo para
todas partes porque realmente no tienen nada importante que ofrecernos
para el futuro. Y es que el sellado de la primera celda es pasado, el
futuro es el nuevo plan, por dónde van a ir, si están
dispuestos a cambiar algo, las cantidades exactas de residuos que tienen
previsto recuperar en ese disparate de planta
todo uno que están montando o cuándo van a tener en
cuenta y a escuchar realmente a la gente -no sólo a los pelotas
y adulones- antes de tomar las decisiones.
Don Wladimiro y don Francisco, aunque
nos da igual que se lo pasen en la prensa todo el día -ustedes
se lo pueden permitir- ¿no sería mejor que ocupasen su
tiempo en poner a funcionar esa planta
de envases que inauguraron durante diez minutos -hasta que se fue
la prensa- antes de las elecciones -de lo que hace más de año
y medio- y que nunca más ha clasificado nada? ¿No sería
más interesante que se ocupasen de que los vecinos de muchos
pueblos de la Isla no estuviesen viendo el bochornoso espectáculo
de que el camión de recogida domiciliaria recoja el contenedor
verde y el amarillo al mismo tiempo mezcándolos después
de que los ciudadanos separases, dilapidando y condenando para el futuro
la colaboración ciudadana?
Y es que con el sellado el Cabildo de
lo único que puede presumir es de que por una vez está
cumpliendo con la Ley. O quizás sería mejor decir que
unos ciudadanos afectados, por una vez, consiguieron hacerles rectificar
con argumentos y poniéndoles en un compromiso desde el punto
de vista de la legalidad europea en esta materia. Nosotros dimos
por concluida esta polémica hace ya mucho tiempo, esperemos
que el hecho de que Wladimiro sueñe con esto un día sí
y otro también -pese a que él no tenga nada que ver con
el tema- no sea un síntoma de que no hay nada más que
ofrecer.
No nos están perdonando la vida
a nadie con ese sellado, están cumpliando aceptablemente con
parte de la Directiva
sobre Vertidos de residuos. Otra cosa es que estén sorprendidos
de ustedes mismos por ser la primera vez que lo hacen. Eso es comprensible.