Estará en marcha en 2006 y será la primera de Euskadi Permitirá reutilizar el 66% de los residuos urbanos
BELÉN ELGUEA./DV. VITORIA
La saturación de los vertederos tradicionales y las recomendaciones medioambientales de la Unión Europea han sido determinantes para que los distintos territorios vascos hayan elegidos nuevos métodos para deshacerse de la basura doméstica. Si Gipuzkoa y Vizcaya, ante la imposibilidad de abrir nuevos vertederos y con el cierre de los actuales en un horizonte muy cercano, optaron en su día por la incineración con el correspondiente rechazo social, Álava ha optado por construir una planta integral de tratamiento de residuos sólidos urbanos que permitirá reutilizar el 60% de la basura y que el 40% restante termine en el vertedero vitoriano de Gardélegui.
El alcalde Alfonso Alonso, el diputado general Ramón Rabanera y el concejal de Medio Ambiente, José Antonio Pizarro, recordaron anteayer esa apuesta de Alava por el tratamiento integral de las basuras frente a la incineración durante la colocación de la primera piedra de la futura planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos.
Primera en Euskadi
La central, primera de estas características que se construye en el País Vasco y que estará en marcha en junio de 2006, correrá a cargo de la UTE formada por Fomento de Construcciones y Contratas y Cespa y tendrá un un coste de 23 millones de euros, de los cuales 13 serán sufragados por los fondos de cohesión de la Unión Europea, mientras que el 80% restante recaerá en el Ayuntamiento y el 20% en la Diputación de Álava. Tras lograr el acuerdo de los agentes sociales en el Consejo sectorial de Medio Ambiente, el Ayuntamiento optó por instalar la central en el polígono industrial de Júndiz, a fin de evitar las reticencias de los distintos municipios donde incialmente se planteó ubicarla.
La puesta en marcha de la planta de tratamientos permitirá alargar la vida del vertedero actual que anualmente recibe más de 800.000 toneladas de residuos, de los cuales más de 600.000 son desechos de construción y 120.000 son residuos domésticos.
Son estos desechos y las 13.500 toneladas, procedentes de la poda y la jardinería, los que, a partir de junio de 2006, serán desviados a la nueva instalación para su tratamiento y su reciclaje.
Pese a que en Vitoria se realiza una recogida selectiva de vidrio, papel, plásticos y pilas a través de los contenedores, en las bolsas de basura siguen apareciendo este tipo de residuos inorgánicos mezclados con los orgánicos. En un primer paso se separan los distintos desechos inorgánicos que se enviarán a empresas especializadas en reciclaje para su reincorporación al ciclo productivo. Por el contrario, los residuos orgánicos se introducirán en unos digestores para la obtención de gas y de energía eléctrica equivalente al consumo de 11.000 personas durante todo un año. Con el resto de la basura, y tras un proceso de deshidratación y compostaje, se obtendrá abono que podrá ser utilizado por los agricultores y para la recuperación de tierras y la reforestación.
«Tenemos más suelo agrícola que Vizcaya y Gipuzkoa que nos permite que el compost que obtengamos en la planta tenga una aplicación en el terreno cultivable», indicó Andrés Alonso, técnico del Departamento de Medio Ambiente.
DATOS
Situación: En suelo industrial, a seis kilómetros de Vitoria.
Inversión: 23,3 millones de euros
Volumen: Recibirá anualmente 134.250 toneladas, 120.000 son residuos urbanos y 13.500 residuos verdes.
Producción: Se obtendrá 5.296 tn/año de biogás y 12.580 tn/año de compost.
Empleados: Cuarenta.
