Después de que Ricardo Melchior
-principal promotor del tendido eléctrico por los montes de Vilaflor-
se
presentase en la manifestación que reunió a más
de cien mil personas en protesta, precisamente, por este tendido, algunos
pensábamos que nuestra capacidad de asombro sobre el nivel de
prepotencia, de chulería, de arrogancia y de soberbia de estos
políticos estaba agotada.
Nada más lejos de la realidad.
Mientras un numeroso grupo de profesores universitarios en huelga protestaban
en el acto de inauguración del curso académico, ante lo
que el Rector pedía calma para poder continuar con el acto, el
Consejero de Educación del Gobierno de Canarias -que como funcionario
del Parlamento de Canarias tiene un sueldo que equivale al doble de
lo que cobra un profesor de la Universidad pese a tener el mismo nivel
administrativo, no digamos nada como consejero- se permitió burlarse
de los profesores lo que, evidentemente, produjo una reacción
por parte de los manifestantes que, aunque comedida para la provocación
sufrida, impidió que concluyese el acto previsto.
Esto nos da idea, una vez más,
del nivel de degradación moral al que están llegando nuestros
políticos. Amparados por una parte en una corrupción generalizada
que les permite, entre otras cosas, controlar medios de comunicación
o pagar multimillonarias campañas electorales o, por otra parte,
en un sistema electoral antidemocrático que hace que determinados
partidos sepan que hagan lo que hagan siempre van a estar presentes
en el gobierno de una u otra manera y que impide que ninguna minoría
pueda estar representada, determinados políticos han perdido
ya hasta las más elementales normas cívicas de comportamiento
ante determinadas situaciones.
Independientemente de que los profesores
puedan tener razón o no en sus reivindicaciones -pareciera que
deberían cobrar por lo menos lo mismo que lo que cobra Ruano
en su puesto de trabajo en el Parlamento porque tienen el mismo nivel-
no cabe duda que, en el caso de este señor consejero, nos enfrentamos
al clásico individuo que aterriza directamente en la política
al más alto nivel, de la mano de su cuñada, y que quizás
por eso es incapaz de comprender que para dirigir ciertas situaciones
complicadas no basta con ser muy listo, además hay que saberse
comportar y dejar esas actitudes chulescas para las tabernas.

Ruano muerto de Risa a la izquierda. Mientras,
la Vicepresidenta del Gobierno pone cara de circunstancia y el Rector
pide calma sin ningún éxito, como es lógico ante
la actitud de este provocador.
------------------------------
Profesores
y estudiantes impiden a Julios inaugurar el curso académico
en la ULL