Este domingo conseguía portada en todos
los medios de comunicación el consejero de las carreteras, Antonio
Castro, anunciando que iba a provocar otro caos en la autopista del
sur al limitarle la velocidad a los coches hasta los 50 Km/h sin necesidad
ninguna.
La realidad es que no ha ocurrido absolutamente
nada, parece que de lo que se trataba era de hacer un poco de ruido
mediático para que la gente se entere que está ampliando
la autopista. No sólo no han limitado la velocidad hasta 50 Km/h
(a las 18:30 estaba limitada a 60 Km/h) sino que, como era de esperar,
absolutamente nadie respeta el nuevo límite de velocidad que
ha pasado de 80 a 60 Km/h.
Es más, la anécdota del
que suscribe es que al llegar a la zona del estrechamiento -por donde
paso todos los días- he reducido a 80 Km/h, que me parecía
una velocidad prudente para las condiciones de la vía (hacerle
caso a algunas señalizaciones podría dar lugar a un gran
caos) y el caso es que se cambió de carril para adelantarme un
trailer de los que transporta veinte toneladas de basura cuatro o cinco
veces al día hasta el PIRS. Debía ir el camión
a algo más de cien, lo que evidentemente es un disparate, pero
así están las cosas aquí, porque nos hemos acostumbrado
a no respetar las señales. Y, además, en mi caso prefiero
que me multen por exceso de velocidad que no ver a estos camiones adelantándome
porque eso sí que me parece peligroso.
No parece, de todos modos, que los señores
encargados de señalizar nuestras carreteras tengan muchas veces
idea de lo que están haciendo. Si la reducción fuera realmente
en serio y se hiciese necesario que los coches fuesen por allí
a 50 Km/h las medidas a tomar, como en todas partes, serían muy
especiales. Pero en realidad lo que parece que pretenden es cubrirse
las espaldas por si pasa algo, porque todos hemos visto por ahí,
incluso aquí con las obras de la autopista del norte, lo que
hay que hacer cuando se trata de reducir de esta manera la velocidad
en una autopista: señalización luminosa, guardias muertos...
A lo que dan lugar estas cosas, al utilizar
las señales de tráfico para una especie de "cubrirse
las espaldas" en lugar de para lo que se inventaron, es a que ya
nadie aquí le hace caso alguno a una señal de tráfico,
sobre todo cuando de obras se trata. Y eso no es bueno porque un día
puede ir la cosa en serio, no de coña como en este caso, y entonces
ya la habremos liado.
Como decíamos
ayer, nadie ha respetado señalización alguna, lo cual
no es motivo de alegría, pero nos da idea de cómo funcionan
las cosas aquí y nos crea el interrogante de si es bueno que
ocurran este tipo de cosas. Aparentemente parece más razonable
pensar que si se utiliza una señalización es porque es
necesario y hay que hacerla cumplir. Está claro que en este caso,
con razón o sin ella, los ciudadanos han dicho que en absoluto
es necesario.
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La reducción de carriles de la TF-1 no
genera atascos importantes de tráfico
La velocidad entre el enlace de Arafo y Candelaria será de 50
kilómetros hasta finales de octubre
La reducción del ancho de uno de los carriles de la autopista
del Sur (TF-1) en sentido Sur-Santa Cruz no generó ayer atascos
importantes de tráfico al tener que circular los vehículos
a una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora.
G. G.
Santa Cruz
Esta decisión se adopta como fórmula necesaria para eliminar
el actual arcén lateral, una opción que no implica cortes
de carriles, por lo que la fluidez del tráfico no se vio afectada.
La medida, que se implementó por motivos de seguridad vial,
se mantendrá hasta finales del mes de octubre entre el enlace
de Arafo y Candelaria, en un espacio que comprende casi tres kilómetros.
La ejecución de los trabajos forma parte de la ampliación
de esta vía que dotará de tres carriles a cada sentido
de circulación. El presupuesto de la obra asciende a 84 millones
de euros y su plazo de ejecución es de 34 meses.
El director de este proyecto, Adolfo Hoyos, declaró a este periódico
que no se prevén retenciones importantes en ningún punto
de la vía con motivo de los trabajos. Detalló que el día
"más complicado" será hoy puesto que ya estarán
estrechados los dos carriles y los usuarios deberán adaptarse
a su nueva medida de 3,2 metros de los 3,5 con los que contaban inicialmente.
Asimismo, Hoyos apuntó que durante los fines de semana tampoco
se prevén retenciones importantes a pesar de que el tráfico
es más fluido. En un principio, la reducción se iba a
extender hasta Güímar, pero el tramo comprendido entre este
último punto y Arafo se efectuará a principios del próximo
año. La reducción en sentido Santa Cruz-Sur se contempla
para el primer trimestre del próximo año.
Además, previo a esta fase es necesario realizar un desmonte
en Caletillas, concretamente en una zona terrosa frente al actual enlace
que obligará a cortar un carril en sentido Santa Cruz-Sur en
el transcurso de una semana. Tal como sucedió en ocasiones anteriores
y para no afectar demasiado la circulación en el lugar, se permitirá
el paso por los dos carriles actuales en horas punta de la mañana,
el mediodía y la tarde.
Circulación
El tramo de vía afectado por las obras soporta una circulación
que alcanza un promedio diario de 90.000 vehículos debido a la
densa urbanización existente en las comarcas que recorre, principalmente
en la parte más próxima a la capital. Además, entre
Santa Cruz y el polígono industrial de Güímar, en
una longitud de 20 kilómetros, existen 14 enlaces, una densidad
alta que, según un comunicado enviado por la Consejería
de Infraestructuras, Transportes y Vivienda del Gobierno de Canarias,
se hace incluso más grave por el hecho de que 11 de ellos se
agrupan en los 11,3 primeros kilómetros.
En este sentido, las distancias entre entradas y salidas de los sucesivos
enlaces son muy inferiores a las recomendadas por las normas técnicas.
Por este motivo, el proyecto que actualmente se lleva a cabo en la TF-1
también pretende reordenar los accesos de la autopista para que
éstas funcionen con normalidad y se mejore la operatividad de
los carriles exteriores que actualmente se hallan muy congestionados.
Fuente: Diario de Avisos, 28-09-04

27-09-04
Antonio Castro intenta, por segunda vez, provocar el colapso de la autopista
del sur
Nota: Efectivamente, unos
días después de la fecha para la que se había anunciado
la regulación a 50 Km/h apareció la señal. Claro
que no hay ningún coche que pase por allí a menos del
100 Km/h y nadie parece estar por la labor de evitarlo, porque el objetivo
único de esa irracional señalización es cubrirse
las espaldas ante lo que pueda pasar. Pura y exclusivamente.