1. Dado el constante aumento de la generación
de residuos exigimos que se cumplan las pautas de prevención
y reducción que aparecen como prioridad en la legislación
europea, estatal y autonómica. Dotando para ello de instrumentos
y recursos económicos, de investigación.
2. Es necesaria una política
de producción “ética” y “limpia”
que asegure la no fabricación y comercialización de productos
con componentes tóxicos para la salud y el medio ambiente.
3. Exigimos el apoyo a la reutilización
y retorno de los productos como una de las maneras de reducir la generación
de los residuos. Es preciso proponer desde las diferentes administraciones
pliegos de mínimos de uso de productos (neumáticos, escombros,
etc.) para favorecer su uso.
4. Siendo la materia orgánica
la fracción más importante de los residuos urbanos tanto
en cantidad como por su importancia ambiental, creemos imprescindible
abordar su recogida selectiva específica asegurando su compostaje
final, siguiendo las obligaciones que establece el Plan de Residuos
(2000-2006) de recoger y tratar al menos el 50% antes del 2006, así
mismo la ley de vertederos impedirá el vertido de materia orgánica
sin tratamiento previo.
5. Dado el actual fracaso del modelo
de recogida de envases (propugnado por Ecoembes), abogamos por el diseño
de modelos de recogida selectiva integral que garanticen la máxima
recuperación de las diferentes fracciones. Modelos como el puerta
a puerta de Vilassar de mar, Tiana… en Cataluña y en el
norte de Italia y el sistema dual ) aseguran una tasa de recuperación
real final del 50-75% lejos de los actuales porcentajes muy por debajo
del 15% de la mayoría de las grandes ciudades.
6. Así mismo exigimos una recogida
selectiva específica de los residuos peligrosos domésticos,
que evite la contaminación del resto de las fracciones especialmente
la materia orgánica. Para posibilitar que se pueda realizar compost
de calidad que puede tener un uso múltiple en un estado donde
hay una gran demandada de enriquecimiento y restauración del
suelo, fruto de los incendios, canteras, desertización, etc.
7. Para alcanzar estos objetivos es
necesaria la implicación y participación de todos los
agentes sociales (ciudadanos, productores, administraciones), ello no
es posible sin una transparencia en cuanto a la comunicación
sobre los resultados…
8. Reivindicamos que todo proyecto de
gestión de residuos contemple en su presupuesto al menos 10%
para programas de educación ambiental integrados basados en la
reducción, reutilización y recogida selectiva. Denunciamos
asimismo las actuales campañas publicitarias que son mero maquillaje
ambiental en el tema de residuos.
9. Definir los costes reales de los
servicios de gestión de residuos, promulgar ordenanzas fiscales
y ambientales, implantación de tasas para tratamientos finalistas
como la incineración y el vertedero. Esta medida económica
ayudara a promover la reducción de residuos real en la que se
impliquen los consumidores, productores y ayuntamientos. Queremos que
esa tasas añadidas a los tratamientos finalistas se traslade
a las políticas de recogida selectiva y no se destinen a otros
agujeros municipales.
10. En los concursos públicos
de gestión de residuos pedimos que se segreguen determinados
servicios (voluminosos, peligrosos, cartón, vidrio, textiles,
así como la gestión de ecoparques, puntos limpios, etc…)
para facilitar que puedan optar las microempresas de economía
social en sus diferentes formas que generan mayor empleo y valor social
que las macroempresas del sector.
11. Desechamos la incineración
de residuos, últimamente disfrazada de valorización energética
por cara, antiecológica y sumamente perjudicial para la salud
pública, que además imposibilita la recogida selectiva
de materia orgánica y otros materiales. Asimismo denunciamos
los diferentes sistemas de incineración encubierta (cementeras,
altos hornos, térmicas, industria cerámica…). Apoyamos
la Red Ciudadana de Alerta a la Incineración (GAIA).
Coordinadora Ecoloxista d’Asturies