Mucha gente, en su buena fe, se ha creído
la nueva grandilocuencia lanzada por el ITER (Instituto Tecnológico
de Energías Renovables), o el aparato de maquillaje verde
que con tan buenos resultados propagandístico ha puesto en marcha
desde hace años Ricardo Melchior, para colocar a sus antiguos
compañeros de trabajo en UNELCO o para "fiestas
ecológicas".
Esta vez se han desmarcado con el anuncio
de que construirán la "planta fotovoltaica mayor de Europa".
Hay que reconocer, sin embargo, que en esta ocasión han bajado
un poquito el listón con respecto al anuncio, hace ya varios
años, de que construirían la "mayor
del mundo", que efectivamente construyeron -o algo parecido-
pero de la que nunca han sacado electricidad alguna y se pudre después
de que unos cuantos proveedores se hayan levantado las suculentas subvenciones
que concedió la Unión Europea.
Lo que plantean ahora no es nada, sencillamente
se trata de una huerta
solar, de las que hay ya muchas por todas partes y que no es más
que un terreno, en este caso público, que se pone a disposición
del que quiera comprar una placa fotovoltaica y ponerla allí,
donde el ITER le cobraría un porcentaje por limpiarla y mantenerla.
Ni más ni menos. Que sea la más grande de Europa o del
mundo no depende del ITER ni de nadie, sino de que haya los suficientes
inversores para comparar placas de éstas y que los centenares
que existen por ahí no sigan creciendo para que Melchior, una
vez más, pueda presumir de tener "lo más grande",
sin connotaciones sexuales de ningún tipo.
Las respuestas, sin embargo, que los
ciudadanos esperamos, o debiéramos esperar, del ITER deberían
ir un poco más allá y, además, no sabemos hasta
qué punto nos interesa que el ITER controle estas instalaciones
si tenemos en cuenta que este Instituto está dirigido por empleados
de Unelco, lo que es como poner al zorro a cuidar del gallinero.
Que una isla como Tenerife, con las
posibilidades que tiene, se haya quedado, una vez más, a la cola
de Europa en el desarrollo e implantación de energías
renovables, con las potencialidades que tenemos, no es sino el síntoma
de la grave enfermedad que padecemos: el contubernio político-empresarial
en el que nos hayamos inmersos y que supedita el interés general
al interés de unos cuantos.
En estos días el Gobierno de
Canarias está dándose de tortas con el Cabildo de Tenerife
enfrascados en la absurda polémica de si sobre la superficie
de la primera celda del vertedero de Arico, que se está terminando
de sellar, se siembran o no cardones. Como no tienen nada mejor que
hacer se dedican a discutir este tipo de estupideces tratándose
de una montaña de basura que no se estabilizará hasta
transcurridas muchas décadas. Una buena opción, que además
contribuiría a la protección del sistema de sellado, sería
hacer esta huerta solar sobre ese vertedero -que no se puede usar para
otra cosa- y dejarse de tanta machangada y tanta propaganda barata.
Y es que parece que han descartado otra
brillante idea que tuvo un concejal de Arico para plantar sobre
ese vertedero, una pena también.
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El ITER proyecta una planta
fotovoltaica en Granadilla
Actuará como ejecutor, gestor y mantenedor de la instalación,
que será propiedad de inversores particulares
El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER),
dependiente del Cabildo de Tenerife, ha proyectado la instalación
de una planta fotovoltaica en el término municipal de Granadilla.
Se trata de construir una serie módulos de 100 kilowatios que,
en una primera fase, podrán tener una potencia máxima
de 15 megawatios. Cada uno de estos módulos estará formado
por 576 paneles distribuidos en 24 líneas. El ITER actuaría
como ejecutor, gestor y mantenedor de la instalación, que sería
propiedad de inversores particulares. El nuevo proyecto fue presentado
hoy en el Salón Noble por la consejera insular de Desarrollo
Económico, Comercio y Empleo, Mónica Méndez Oramas,
quien estuvo acompañada por el gerente del ITER, Manuel Cendagorta.
Las instalaciones previstas serán ofertadas a los inversores
interesados en unas condiciones de rentabilidad muy favorables, debido
a las nuevas tarifas establecidas en la normativa que regula la venta
de energía solar fotovoltaica para instalaciones de potencia
inferior a los 100 kilowatios y que están garantizadas por un
período de 25 años. Transcurrido este tiempo, el valor
de las tarifas descenderá ligeramente.
Además, y con el fin de proporcionar acceso a pequeños
inversores, el ITER promoverá y coordinará una serie de
sociedades formadas por un grupo de accionistas con el capital total
necesario para acceder a un módulo de 100 kilowatios.
Actualmente, la participación de las energías renovables
en el balance de energía primaria en Canarias es muy inferior
a la que se registra en el resto de España y en el conjunto de
la Unión Europea. Por tanto, si se desea que la aportación
con fuentes renovables alcance una cifra significativa, que se podría
evaluar en el 4,6 por ciento de la demanda de energía primaria,
es preciso alcanzar ritmos de crecimiento muy elevados. Con el fin de
lograr este objetivo, la energía solar fotovoltaica se convierte
en una candidata cada vez más firme debido a la sustancial mejora
de las tarifas aplicables a la generación con este tipo de energía.
Tomando como base las condiciones meteorológicas de la zona,
con un número de horas de sol equivalentes de 1.650 horas anuales,
y un incremento del 22% en las tarifas establecidas en la normativa
vigente, la rentabilidad anual de cada planta se situaría entre
el 8% y el 10%.
Con esta iniciativa se lograría implementar objetivos que ya
se han tomado a nivel regional, nacional e internacional para la aplicación
a mayor escala de la energía fotovoltaica y se generarían
empleos duraderos en virtud de los contratos de gestión. Además,
este proyecto facilitará el acceso de inversores particulares
a este tipo de instalaciones, promocionando de tal manera no sólo
la propia energía sino demostrando su aplicabilidad y rentabilidad.
Diario de Tenerife, 27-09-04
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El ITER construirá la
planta fotovoltaica de mayor dimensión de toda Europa
Estará formada por módulos que se venderán a inversores
particulares
El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER),
dependiente del Cabildo, construirá en Granadilla la planta fotovoltaica
de mayor dimensión de toda Europa. Estará formada por
una serie de módulos de 100 kilowatios que se venderán
a inversores particulares. Con esta iniciativa, "queremos potenciar
el uso de energías alternativas", señaló la
consejera Mónica Méndez.
El primer módulo de esta planta, que en total tendrá
una superficie de 160.000 metros cuadrados, será propiedad del
ITER, y a continuación se irán construyendo el resto en
función de la demanda. "Tenemos previstos instalar 150 módulos
de 100 kilowatios que podrán tener una potencia máxima
de 15 megawatios. Cada uno estará formado por 576 paneles distribuidos
en 24 líneas", informó el gerente del ITER, Manuel
Cendagorta, en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado
por la consejera Mónica Méndez.
Aunque los módulos se venderán a inversores particulares,
entre los que podrían encontrarse ayuntamientos y organismos
dependientes del Cabildo, el ITER será el responsable de la ejecución
y gestión de la instalación, por un porcentaje del 15
por ciento de la generación de dicha planta, y también
se encargará del mantenimiento.
Los módulos costarán algo más de medio millón
de euros cada uno. "Estas instalaciones serán ofertadas
en unas condiciones de rentabilidad muy favorables, debido a las nuevas
tarifas establecidas en la normativa que regula la venta de energía
solar fotovoltaica para instalaciones de potencia inferior a los 100
kilowatios y que están garantizadas por un periodo de 25 años",
indicó el gerente del ITER. "De todas maneras, y con el
fin de proporcionar acceso a pequeños inversores, promoveremos
y coordinaremos una serie de sociedades formadas por un grupo de accionistas
con el capital total necesario para acceder a un módulo",
añadió.
Manuel Cendagorta comentó que con esta planta se cubrirá
el 2 por ciento del consumo eléctrico en la Isla, y disminuirá
considerablemente la emisión de CO2 al año.
La consejera Mónica Méndez comentó que esta iniciativa
"potencia el uso de energías renovables en la Isla".
"Actualmente, la participación de este tipo de energías
en el balance de la energía primaria en Canarias es muy inferior
a la de España y Europa. Por lo tanto, si se desea que la aportación
con fuentes renovables alcance una cifra significativa, es preciso alcanzar
ritmos de crecimiento muy elevados", añadió Méndez
quien anunció también la próxima ampliación
del parque eólico.
Con respecto a la actual planta del ITER, Cendagorta reconoció
que no funciona muy bien, "aunque nada tiene que ver con la que
construiremos".
La Opinión, 29-09-04