Lo último sobre este escandaloso
vertido, que aunque hace unos días parecía haber remitido
sigue filtrándose al mar gran cantidad de petróleo, es
que, después de tres semanas de silencio, el concejal de Medio
Ambiente del ayuntamiento se ha decidido a visitar la zona y ha lanzado
todo tipo de acusaciones contra Cepsa, que como sabemos negó
desde un primer momento su relación con el vertido.
Parece ser, según el concejal,
que las actuaciones de limpieza que se han venido desarrollando a lo
largo de este último mes son, además, ilegales porque
no cuentan con la debida autorización, habiendo enviado este
viernes a la policía municipal para que le tomase los datos al
camión que extraía petróleo del mar, contratado
por la Autoridad Portuaria. Es decir, pagado con dinero de ese saco
sin fondo que son nuestros impuestos. Al parecer Cepsa había
prometido al ayuntamiento que la filtración sería resuelta
en poco tiempo, ante lo que el ayuntamiento no cumplió con su
deber y no tramitó las correspondientes denuncias, sino que le
dio una especie de "margen de confianza" del que no disfrutan
sino unos cuantos ciudadanos o empresas privilegiadas, porque ya sabemos
que la ley aquí la aplican discrecionalmente y a quien les da
la gana. Como quiera que según el ayuntamiento las filtraciones
persisten es ahora cuando se han decidido a denunciar el asunto. Absolutamente
asombroso.
En definitiva, en lo que sí coinciden
todos es que no se sabe -después de un mes- de dónde procede
el petróleo, o en que no les interesa saberlo, que en este absurdo
caso es lo mismo. Aunque ahí hay filtraciones de petróleo
desde hace años, eso sí, no tan persistentes como las
actuales. La reacción del conseja después de un mes, parece
más bien una especie de brindis al Sol o un acto de
propaganda de cara a la galería. La verdad sobre ese vertido,
que todos ellos tienen que saberla ya, se la están ocultando
a la opinión pública y sólo ellos sabrán
porqué. A los ciudadanos lo único que nos queda es pagar
la factura y los sueldos a todos estos incompetentes o mentirosos, que
sólo caben esas dos posibilidades.
Nosotros hemos puesto el caso, desde
el primer momento, en conocimiento del Servicio de Protección
de la Naturaleza de la Guardia Civil, que al menos hasta que llegó
el nuevo Delegado del Gobierno a Canarias, solía ser de lo más
serio que podíamos encontrarnos a la hora de meterle mano al
que dañaba el medio ambiente sin importar demasiado de quién
se tratase. Esperemos que esto no haya cambiado después de que
este nuevo Delegado llegase con sus ya conocidas consignas a favor de
lo que él llama "desarrollo" al coste que sea. Es muy
fácil de saber, si el Seprona le ha metido mano al tema o si
alguna consigna política ha paralizado la necesaria investigación
independiente, ya lo veremos, sólo es cuestión de tiempo.
A no ser que don José Segura vaya a poner ahora al Seprona a
perseguir campistas y ganaderos que no tienen a dónde llevar
su estiércol dejando a estas grandes empresas campar por sus
respetos.
Un Bien de Interés Cultural,
como es el Castillo Negro, completamente manchado de piche por todas
partes y con cubetas metálicas recubriendo las paredes de su
foso, el mar y el subsuelo sobre el que existen carreteras, rascacielos
o el propio Parque Marítimo o el Auditorio con bolsas de petróleo
y de gases... y todo el mundo haciéndose el loco ¡Qué
país!
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El petróleo mancha de
nuevo el foso del Castillo Negro
Existen cubetas en la zona en las que se recogen los residuos y los
retiran
El área de Calidad Ambiental del Ayuntamiento de Santa Cruz ha
denunciado la presencia de nuevos vertidos de crudo en el entorno del
Castillo de San Juan (popularmente conocido como Castillo Negro). La
corporación podría incluso abrir expediente y llegar hasta
donde las competencias municipales lo permitan.
P. D.
Santa Cruz
Las últimas noticias publicadas sobre la presencia de vertidos
en la zona alertaron al responsable de Medio Ambiente, Guillermo Díaz
Guerra, que visitó ayer la zona del castillo para comprobar ‘in
situ’ la situación en la que se encontraba el entorno de
este Bien de Interés Cultural.
En palabras del edil, "me quedé sorprendido al comprobar
que el entorno estaba lleno de piche y aceite flotando en el agua. Además
han instalado una especie de cubetas en el fondo marino en el que lo
recogen y, a continuación lo trasladan en camiones cisterna".
Díaz Guerra detalló que en la zona peatonal se veían
restos de huellas de camión con piche, "lo que tanto a mí
como a los agentes policiales nos hizo pensar que existe un control
sobre este asunto y que la presencia de los vertidos no es casual".
El edil alertó tanto a los agentes de la Policía Local
como a la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno sobre
esta situación y planteó que el vertido podría
obedecer bien a que existe una bolsa de hidrocarburos de las instalaciones
que se taparon tras la cesión de suelos de la Refinería
a la ciudad; bien a que se ha roto una tubería de las instalaciones
y no se ha controlado. En este último caso, "estaríamos
hablando de algo más grave".
Cepsa y Autoridad
Este incidente es, según la Refinería y la Autoridad Portuaria,
un malentendido ya que "las cubetas han sido puestas ahí,
precisamente porque no queremos dejar que el vertido se pierda en el
mar, sino recogerlo y trasladarlo, mientras averiguamos su procedencia".
Aseveran también que no es la primera vez que se retira el piche
del entorno del Castillo Negro, "cada vez que se llenan las cubetas,
se manda a un servicio para retirarlas". Indican que se desconoce
aún el origen o la procedencia del petróleo, pero que
"seguimos investigando".
Sobre la teoría arrojada por el concejal del Ayuntamiento de
Santa Cruz señalan que podría ser la explicación,
pero no se aventuran a dar un dictamen definitivo sobre el asunto. Garantizan,
eso sí, que siguen investigando de manera conjunta ambas entidades.
(...)
Fuente: Diario de Avisos, 30-10-04